PABLO NERUDA. POESIA REVOLUCIONARIA HISPANOAMERICANA

Pablo Neruda

 

 

 

 

 

 

 

ESPAÑA POBRE POR CULPA DE LOS RICOS

 

Malditos los que un día

no miraron, malditos ciegos malditos,

los que no adelantaron a la solemne patria el pan sino las lágrimas, malditos uniformes manchados y sotanas

de agrios, hediondos perros de cueva y sepultura.

La pobreza era por España como caballos llenos de humo, como piedras caídas del manantial de la desventura, tierras cereales sin

abrir, bodegas secretas

de azul y estaño, ovarios, puertas, arcos cerrados, profundidades

que querían parir, todo estaba guardado por triangulares guardias con escopeta, por curas de color de triste rata,

por lacayos del rey de inmenso culo. España dura, país manzanar y pino, te prohibían tus vagos señores:

A no sembrar, a no parir las minas,

a no montar las vacas, al ensimismamiento de las tumbas, a visitar cada año

el monumento de Cristóbal el marinero, a relinchar discursos

con macacos venidos de América, iguales en «posición social» y podredumbre.

 

 

 

168    Poesía como un arma

 

 

No levantéis escuelas, no hagáis crujir la cáscara terrestre con arados, no llenéis los graneros

de abundancia trigal: rezad, bestias, rezad,

que un dios de culo inmenso como el culo del rey os espera: «Allí tomaréis sopa, hermanos míos.»

(España en el corazón)

 

 

MADRID 1936

 

Madrid sola y solemne, julio te sorprendió con tu alegría de panal pobre: clara era tu calle,

claro era tu sueño.

Un hipo negro

de generales, una ola de sotanas  rabiosas rompió entre tus rodillas

sus cenagales aguas, sus ríos de gargajo.

Con los ojos heridos todavía de sueño,

con escopeta y piedras, Madrid, recién herida, te defendiste. Corrías

por las calles

dejando estelas de tu santa sangre, reuniendo y llamando con una voz de océano, con un rostro cambiado para siempre

por la luz de la sangre, como una vengadora montaña, como una silbante

estrella de cuchillos.

Cuando en los tenebrosos cuarteles, cuando en las sacristías

de la traición entró tu espada ardiendo,

no hubo sino silencio de amanecer, no hubo

 

 

 

Poetas hispanoamericanos    169

 

 

sino tu paso de banderas,

y una honorable gota de sangre en tu sonrisa. (España en el corazón)

 

 

EXPLICO ALGUNAS COSAS

 

Preguntaréis: Y dónde están las lilas? Y la metafísica cubierta de amapolas? Y la lluvia que a menudo golpeaba sus palabras llenándolas

de agujeros y pájaros?

Os voy a contar todo lo que me pasa.

Yo vivía en un barrio

de Madrid, con campanas, con relojes, con árboles.

Desde allí se veía

el rostro seco de Castilla como un océano de cuero.

Mi casa era llamada

la casa de las flores, porque por todas partes estallaban geranios: era

una bella casa

con perros y chiquillos. Raúl, ¿te acuerdas?

¿Te acuerdas, Rafael? Federico, ¿te acuerdas debajo de la tierra,

te acuerdas de mi casa con balcones en donde la luz de junio ahogaba flores en tu boca?

 

 

 

170    Poesía como un arma

 

 

¡Hermano, hermano!

Todo

eran grandes voces, sal de mercaderías, aglomeraciones de pan palpitante,

mercados de mi barrio de Argüelles con su estatua como un tintero pálido entre las merluzas:

el aceite llegaba a las cucharas, un profundo latido

de pies y manos llenaba las calles, metros, litros, esencia

aguda de la vida, pescados hacinados,

contextura de techos con sol frío en el cual la flecha se fatiga,

delirante marfil fino de las patatas, tomates repetidos hasta el mar.

Y una mañana todo estaba ardiendo y una mañana las hogueras

salían de la tierra devorando seres,

y desde entonces fuego, pólvora desde entonces, y desde entonces sangre.

Bandidos con aviones y con moros, bandidos con sortijas y duquesas, bandidos con frailes negros bendiciendo venían por el cielo a matar niños,

y por las calles la sangre de los niños  corría simplemente, como sangre de niños.

Chacales que el chacal rechazaría,

piedras que el cardo seco mordería escupiendo, víboras que las víboras odiarían!

 

 

 

Poetas hispanoamericanos      171

 

 

Frente a vosotros he visto la sangre de España levantarse

para ahogaros en una sola ola de orgullo y de cuchillos!

Generales traidores:

mirad mi casa muerta, mirad España rota:

pero de cada casa muerta sale metal ardiendo en vez de flores,

pero de cada hueco de España sale España,

pero de cada niño muerto sale un fusil con ojos, pero de cada crimen nacen balas

que os hallarán un día el sitio del corazón.

Preguntaréis: por qué su poesía

no nos habla del suelo, de las hojas,

de los grandes volcanes de su país natal?

¡Venid a ver la sangre por las calles, venid a ver

la sangre por las calles, venid a ver la sangre por las calles!

(España en el corazón)

 

 

ALMERÍA

 

Un plato para el obispo, un plato triturado y amargo,

un plato con restos de hierro, con cenizas, con lágrimas, un plato sumergido, con sollozos y paredes caídas,

 

 

 

172    Poesía como un arma

 

 

un plato para el obispo, un plato de sangre de Almería.

Un plato para el banquero, un plato con mejillas de niños del Sur feliz, un plato

con detonaciones, con aguas locas y ruinas y espanto, un plato con ejes partidos y cabezas pisadas,

un plato negro, un plato de sangre de Almería.

Cada mañana, cada mañana turbia de vuestra vida lo tendréis humeante y ardiente en vuestra mesa: lo apartaréis un poco con vuestras suaves manos para no verlo, para no digerirlo tantas veces:

lo apartaréis un poco entre el pan y las uvas, a este plato de sangre silenciosa

que estará allí cada mañana, cada mañana.

Un plato para el Coronel y la esposa del Coronel, en una fiesta de la guarnición, en cada fiesta,

sobre los juramentos y los escupos, con la luz de vino de la madrugada

para que lo veáis temblando y frío sobre el mundo.

Sí, un plato para todos vosotros, ricos de aquí y de allá, embajadores, ministros, comensales atroces,

señoras de confortable té y asiento:

un plato destrozado, desbordado, sucio de sangre pobre, para cada mañana, para cada semana, para siempre jamás, un plato de sangre de Almería, ante vosotros, siempre.

(España en el corazón)

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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