ROQUE DALTON. Poesia. OBRAS.

ROQUE DALTON. Poesia. OBRAS.  

 

ROQUE DALTON

OBRAS. ANTOLOGIA POETICA

NO, NO SIEMPRE FUI TAN FEO

Lo que pasa es que tengo una fractura en la nariz

que me causó el tico Lizano con un ladrillo

porque yo decía que evidentemente era penalty

y él que no y que no y que no

nunca en mi vida le volveré a dar la espalda a un futbolista tico

el padre Achaerandio por poco se muere del susto

ya que al final había más sangre que en un altar azteca

y luego fue Quique Soler que me dio en el ojo derecho

la pedrada más exacta que cabe imaginarse

claro que se trataba de reproducir la toma de Okinawa

pero a mí me tocó ruptura de la retina

un mes de inmovilización absoluta (¡a los once años!)

visita al doctor Quevedo en Guatemala y al doctor

Bidford que usaba una peluca colorada

por eso es que en ocasiones bizqueo

y que al salir del cine parezco un drogadicto desvelado

la otra razón fue un botellazo de ron

que me lanzó el marido de María Elena

en realidad yo no tenía ninguna mala intención

pero cada marido es un mundo

y si pensamos que él creía que yo era un diplomático argentino

hay que dar gracias a Dios

la otra vez fue en Praga nunca se supo

me patearon cuatro delincuentes en un callejón oscuro

a dos cuadras del Ministerio de Defensa

a cuatro cuadras de las oficinas de la Seguridad

era víspera de la apertura del Congreso del Partido

Antología poética de Roque Dalton 3

por lo que alguien dijo que era una demostración contra el Congreso

(en el Hospital me encontré con otros dos delegados

que habían salido de sus respectivos asaltos

con más huesos rotos que nunca)

otro opinó que fue un asunto de la CIA para cobrarse mi escapatoria de la cárcel

otros más que una muestra de racismo antilatinoamericano

y algunos que simplemente las universales ganas de robar

el camarada Sóbolev vino a preguntarme

si no era que yo le había tocado el culo a alguna señora acompañada

antes de protestar en el Ministerio del Interior

en nombre del Partido Soviético

finalmente no apareció ninguna pista

y hay que dar gracias a Dios nuevamente

por haber continuado como ofendido hasta el final

en una investigación en la tierra de Kafka

en todo caso (y para lo que me interesa sustentar aquí)

los resultados fueron

doble fractura del maxilar inferior

conmoción cerebral grave

un mes y medio de hospital y

dos meses más engullendo licuado hasta los bistecs

y la última vez fue en Cuba

fue cuando bajaba una ladera bajo la lluvia

con un hierro M-52 entre manos

en una de esas salió de no sé donde un toro

yo me enredé las canillas en la maleza y comencé a caer

el toro pasó de largo pero como era un gran huevón

no quiso volver para ensartarme

pero de todos modos no fue necesario porque

como les iba contando yo caí encima del hierro

que no supo hacer otra cosa que rebotar como una revolución en África

y me partió en tres pedazos el arco cigomático

(muy importante para la resolución estética de los pómulos)

Eso explica por lo menos en parte mi problema.

ENCUENTRO CON UN VIEJO POETA

Ayer vine a toparme cara a cara

con el hombre que antes que nadie aplaudió mi poesía.

Él fue el responsable de que mis versos

Antología poética de Roque Dalton 4

encontraran el cauce de los periódicos y las editoriales

y de que se comenzara a hablar de ellos

en forma que parecía necesitar una iniciación.

Ayer vine a toparme cara a cara con él

muy cerca de los mercados pestíferos

(supongo que él dejaba su oficina e iba a casa).

Yo venía sonriendo para mí mismo

porque unos minutos antes todo había salido bien

y no hubo necesidad para nosotros

de usar las armas.

Él palideció bajo la luz roja de neón (una proeza)

y buscó la otra acera como quien repentinamente tiene sed.

LAS NUEVAS ESCUELAS

En la Grecia antigua

Aristóteles enseñaba filosofía a sus discípulos

mientras caminaban por un gran patio.

Por eso su escuela se llamaba “de los peripatéticos”.

Los poetas combatientes

somos más peripatéticos que aquellos peripatéticos de Aristóteles

porque aprendemos la filosofía y la poesía del pueblo,

mientras caminamos

por las ciudades y las montañas de nuestro país.

DESCUBRIMIENTO DEL GUERNICA

El toro impávido ante la lengua de los muertos

la muerte derramada bajo los cascos implacables

la impiedad del caballo entre el dolor de las lámparas

y el amor mío por el sueño

deslumbrado de pronto

por el remordimiento.

COMO TÚ

Yo, como tú, amo el amor, la vida,

Antología poética de Roque Dalton 5

el dulce encanto de las cosas, el paisaje celeste de los días de enero.

También mi sangre bulle y río por los ojos que han conocido el brote de las lágrimas.

Creo que el mundo es bello, que la poesía es como el pan, de todos. Y que mis venas no terminan en mí sino en la sangre unánime de los que luchan por la vida, el amor, las cosas, el paisaje y el pan, la poesía de todos.

VERTE DESNUDA

a María del Carmen

Pececillos de la imaginación

desnudos caramelos que se perdieron

en la escalera al cielo

perlas hirsutas

entreabiertas abuelas

pepinos salados del alba

sabiduría metamorfoseada

¿por dónde os debo penetrar

oh colección de hierbas y cosas

organizada con el pretexto

de un nombre de mujer

de un modo de ilustrar

a la muchacha con que siempre soñé?

AMÉRICA LATINA

El poeta cara a cara con la luna fuma su margarita emocionante

Antología poética de Roque Dalton 6

bebe su dosis de palabras ajenas vuela con sus pinceles de rocío rasca su violincito pederasta. Hasta que se destroza los hocicos en el áspero muro de un cuartel.

LOS BURÓCRATAS

Los burócratas nadan en un mar de aburrimiento tempestuoso.

Desde el horror de sus bostezos son los primeros asesinos de la ternura

terminan por enfermarse del hígado y mueren aferrados a los teléfonos

con los ojos amarillos fijos en el reloj.

Los burócratas tienen linda letra y se compran corbatas

sufren síncopes al comprobar que sus hijas se masturban

deben al sastre acaparan los bares

leen el Reader Digest y los poemas de amor de Neruda

asisten a la ópera italiana se persignan

firman los pliegos nítidos del anticomunismo

los hunde el adulterio se suicidan sin arrogancia

tienen fe en el deporte se avergüenzan

se avergüenzan a mares

de que su padre sea un carpintero.

SOBRE NUESTRA MORAL POÉTICA

No confundir, somos poetas que escribimos

desde la clandestinidad en que vivimos.

No somos, pues, cómodos e impunes anonimistas:

de cara estamos contra el enemigo

y cabalgamos muy cerca de él, en la misma pista.

Y al sistema y a los hombres

que atacamos desde nuestra poesía

con nuestra vida les damos la oportunidad de que se cobren,

día tras día.

Antología poética de Roque Dalton 7

PROPOSICIÓN

La propiedad privada, efectivamente,

más que propiedad privada

es propiedad privadora.

Y la “libre empresa” tiene presa a la Patria.

Salvemos a la propiedad

y hagamos libre de verdad a la empresa

convirtiéndolas en propiedad y empresa de todos.

De todos los de la Patria.

LAS FEAS PALABRAS

En la garganta de un beodo muerto

se quedan las palabras que despreció la poesía.

Yo las rescato con manos de fantasma

con manos piadosas es decir

ya que todo lo muerto tiene la licuada piedad

de su propia existencia.

Furtivamente os las abandono:

feas las caras sucias bajo el esplendor de las lámparas

babeantes sobre su desnudez deforme

los dientes y los párpados apretados

esperando el bofetón.

Amadlas también os digo.

Reñid a la poesía la limpidez de su regazo.

Dotadlas de biografía ilustre.

Limpiadles la fiebre de la frente

y rodeadlas de serenas frescuras

para que participen también de nuestra fiesta.

LA VIOLENCIA AQUÍ

a José David Escobar Galindo,

a) “Perra de Hielo”

Antología poética de Roque Dalton 8

En El Salvador la violencia no será tan sólo

la partera de la Historia.

Será también la mamá del niño-pueblo,

para decirlo con una figura

apartada por completo de todo paternalismo.

Y como hay que ver la casa pobre

la clase de barrio marginal

donde ha nacido y vive el niño-pueblo

esta activa mamá deberá ser también

la lavandera de la Historia

la aplanchadora de la Historia

la que busca el pan nuestro de cada día

de la Historia

la fiera que defiende el nido de sus cachorros

y no sólo la barrendera de la Historia

sino también el Tren de Aseo de la Historia

y el chofer de bulldozer de la Historia.

Porque si no

el niño-pueblo seguirá chulón

apuñaleado por los ladrones más condecorados

ahogado por tanta basura y tanta mierda

en esta patria totalmente a orillas del Acelhuate

sin poder echar abajo el gran barrio-fuerteza cuzcatleco

sin poder aplanarle de una vez las cuestas y los baches

y dejar listo el espacio

para que vengan los albañiles y los carpinteros

a parar las nuevas casas.

CANTO A NUESTRA POSICIÓN

a Otto René Castillo

Nos preguntan los poetas de aterradores bigotes,

los académicos polvorientos, afines de las arañas,

los nuevos escritores asalariados,

que suspiran porque la metafísica de los caracoles

les cubra la impudicia:

¿Qué hacéis vosotros de nuestra poesía azucarada y virgen?

¿Qué, del suspiro atroz y los cisnes purísimos?

¿Qué, de la rosa solitaria, del abstracto viento?

Antología poética de Roque Dalton 9

¿En qué grupo os clasificaremos? ¿En qué lugar os encasillaremos?

Y no decimos nada.

Y no decimos nada. Y no decimos nada.

Porque aunque no digamos nada, los poetas de hoy estamos en un lugar exacto:

estamos en el lugar en que se nos obliga a establecer el grito. (Ah, cómo me dan risa los antiguos poetas

empecinados en vendarse los ojos y en embadurnar de pétalos y de pajarillos famélicos

la giba del dolor anonadante que se encarama sólida encima del hombro positivo universal desde el primer amanecer y el primer viento,

y que se olvidaron del hombre) Estamos en el lugar exacto que la noche precisa

para ascender al alba. (Muchos poetas inclinaron sus insomnios antiguos

sobre la fácil almohada azul de la tristeza. Construyeron ciudades y astros y universos

sobre la anatomía mediocre de un nido de muñecas cristalinas y exilaron la voz elemental hasta planos altísimos, desnudos de la raíz vital y la esperanza. Pero se olvidaron del hombre) Estamos en el lugar donde se gesta definitivamente la alegría total que se atará a la tierra. (Ay, poetas, ¿Cómo pudisteis cantar infamemente a las abstractas rosas y a la luna bruñida

cuando se caminaba paralelamente al litoral del hambre

y se sentía el alma sepultada bajo un volcán de látigos y cárceles, de patrones borrachos y gangrenas y oscuros desperdicios de vida sin estrellas?

Antología poética de Roque Dalton 10

Gritasteis alegría sobre un hacinamiento de cadáveres, cantasteis al plumaje regalón y las ciudades ciegas, a toda suerte de tísicas amantes; pero os olvidasteis del hombre) Estamos en el lugar donde comienza el astillero que va a inundar los mares con sonrisas lanzadas.

(Ay, poetas que os olvidasteis del hombre, que os olvidasteis de lo que duelen los calcetines rotos, que os olvidasteis del final de los meses de los inquilinos, que os olvidasteis del proletario que se quedó en una esquina con un bostezo eterno inacabado, lleno de balas y sin sangre, lleno de hormigas y definitivamente sin pan, que os olvidasteis de los niños enfermos sin juguetes, que os olvidasteis del modo de tragar de las más negras minas, que os olvidasteis de la noche de estreno de las prostitutas,

que os olvidasteis de los choferes de taxi vertiginosos,

de los ferrocarrileros de los obreros de los andamios, de las represiones asesinantes contra el que pide pan para que no se le mueran de tedio los dientes en la boca, que os olvidasteis de todos los esclavos del mundo, ay, poetas, ¡cómo me duelen vuestras estaturas inútiles!)

Estamos en el lugar en que se encuentra el hombre. Estamos en el lugar en que se asesina al hombre, en el lugar

en que los pozos más negros se sumergen en el hombre.

Antología poética de Roque Dalton 11

Estamos con el hombre porque antes muchísimo antes que poetas somos hombres. Estamos con el pueblo,

porque antes, muchísimo antes que cotorros alimentados

somos pueblo. ¡Estamos con una rosa roja entre las manos arrancada del pecho para ofrecerla al hombre! ¡Estamos con una rosa roja entre las manos arrancada del pecho para ofrecerla al hombre! ¡Estamos con una rosa roja entre las manos arrancada del pecho para ofrecerla al Pueblo! ¡Estamos con una rosa roja entre las manos arrancada del pecho para ofrecerla al Pueblo!

CON TUS FOTOGRAFÍAS, TUS PAPELES, TU VOZ

Roque, con tus fotografías, tus papeles, tu voz

y tu verde pedazo de nuestra tierra más grande

ardiendo por los cuatro costados, tu presencia

es más real en el tiempo: eres para nosotros

ese árbol que extiende hacia todos los vientos

sus amorosos brazos grávidos de patria.

Estás conmigo, Roque, con nosotros, haciendo las canciones,

disolviendo los monstruos, derramando tu risa invulnerable,

con tu manera elemental, tiernísima, de hacer versos, trincheras,

de jugarte la vida, de construir la historia.

Allá en tu pañuelito de tierra meada pero verde,

tu sueño se levanta en los brazos armados

y corren por las calles tus huesos, tu poesía,

disparando futuro. De la sangre que barniza el asfalto

y alimenta la hierba, ya se levanta el día.

Ciudad de México, enero de 1981.

Fayad Jamis

Poeta. Cuba (1930-1988)

Antología poética de Roque Dalton 12

Hablar con Roque era como vivir más intensamente, como vivir por dos. Ninguno de sus amigos olvidará las historias acaso míticas de sus antepasados, la visión prodigiosa del pirata Dalton, las aventuras de los miembros de su familia; y otras veces, sin mayor deseo pero obligado por la necesidad de defender un punto de vista, el recuerdo de las prisiones, de la muerte rondando, de la fuga al alba, de los exilios, de las vueltas, la zaga del combatiente, la larga marcha del militante.

Julio Cortázar

Escritor. Argentina (1914-1984)

MEGALOMANÍA

Federico II con todo y ser emperador de los altivos alemanes

fue excomulgado por el Papa de entonces:

es que hizo obligatorio el estudio de la medicina a los médicos

antes de que cobrasen por recetar infusiones

o extirpar carne de la carne del hombre.

A Miguel Servet lo excomulgaron poco antes

de hacerlo coincidir con la ceniza:

dicen que para apresurar las condiciones

de seguir discutiendo las intrépidas ciencias en la cómoda eternidad.

Martín Lutero creyó que Dios Padre sufría del hígado divino

viendo por entre las nubes cómo los curas gordos correteaban

por los barrios de las ciudades en provechosa venta

de indulgencias pagadas al contado.

Excomulgado fue por defender el hígado de Dios.

Acciones tan maravillosas tendría yo que hacer

-flaco, débil, el ojo taciturno, el aspecto abolido-

para que también me excomulgasen

dejando a salvo mi honrada vanidad para siempre.

LOS PROVERBIOS

Donde ponga los pies el crisantemo

Antología poética de Roque Dalton 13

no crecerá el puñal.

El aire que batan las alas de los ángeles

será veneno para los tenientes.

La huella del venado en la orilla del río

desangrará las rodillas del contrabandista.

La rosa ciega a los campeones de tiro.

PARA LA PAZ

Será cuando la luna se despida del agua

con su corriente oculta de luz inenarrable.

Nos robaremos todos los fusiles,

apresuradamente.

No hay que matar al centinela, el pobre

sólo es función de un sueño colectivo

un uniforme repleto de suspiros

recordando el arado.

Dejémosle que beba ensimismado su luna y su granito.

Bastará con la sombra lanzándonos sus párpados

para llegar al punto.

Nos robaremos todos los fusiles,

irremisiblemente.

Habrá que transportarlos con cuidado,

pero sin detenerse

y abandonarlos entre detonaciones

en las piedras del patio.

Fuera de ahí, ya sólo el viento.

Tendremos todos los fusiles

alborozadamente.

No importará la escarcha momentánea

dándose de pedradas con el sudor de nuestro sobresalto,

ni la dudosa relación de nuestro aliento

Antología poética de Roque Dalton 14

con la ancha niebla, millonaria en espacios:

caminaremos hasta los sembradíos

y enterraremos esperanzadamente

a todos los fusiles

para que una raíz de pólvora haga estallar en mariposas

sus tallos minerales

en una primavera futural y altiva

repleta de palomas.

EPIGRAMA

Somos la pareja menos infinita y menos adánica

que podría encontrarse en estos últimos 30 años de Historia.

Desde el punto de vista muscular

apenas hemos hecho poco más que dos perros.

Desde el ángulo cultural

hemos despertado bien pocas envidias.

Pero este amor nos ha devuelto mejorados al mundo

y, entre nosotros, inolvidables.

Ahora vamos a hacer que alguien sonría

o paladee un pedacito de dulce tristeza

hablando de nuestro amor en este poema.

EL VANIDOSO

Yo sería un gran muerto.

Mis vicios entonces lucirían como joyas antiguas con esos deliciosos colores del veneno.

Habría flores de todos los aromas en mi tumba e imitarían los adolescentes mis gestos de júbilo, mis ocultas palabras de congoja.

Tal vez alguien diría que fui leal y fui bueno. Pero solamente tú recordarías mi manera de mirar a los ojos.

Antología poética de Roque Dalton 15

VALS

Clima emitido por un clavicordio en lontananza perdiendo el tiempo como el que arroja perejil a las medusas ángeles desdentados te acompañen mas no por accidente sino por no pinnípedos metal de cálices para hacer espéculos feto de títere yo quiero que tu me lleves al tambor de la alegría. Y mi alma será sana para unos cuantos años más.

S. O. S.

(Carta que me llegó)

«El gran poeta chileno Pablo Neruda

recibió el Premio Nobel.

Esa noche invitó a cenar a solas a Gabriel

García Márquez

y luego dijo a la TV francesa

que la narrativa es mejor que la poesía y que

Cien años de Soledad

es la mejor novela del siglo y quizás

la mejor novela en español desde Cervantes.

El presidente Richard Nixon recibió

el 3 de febrero al poeta soviético Eugenio Yevtushenko,

durante media hora en la Casa Blanca.

«La poesía, la música y la pintura -dijo Nixon-

son un lenguaje internacional que trasciende

toda frontera geopolítica».

Henry Kissinger, Consejero Especial de Nixon para

Asuntos de Seguridad, asistió a una parte de esta entrevista.

Después de ella, el poeta Yevtushenko

voló a Puerto Rico donde declaró

que

Cien años de Soledad es la mejor novela del siglo

porque tiene de todo: misterio, poesía, denuncia, etc.

Antología poética de Roque Dalton 16

Yo que pienso que el Premio Nobel es el Premio Principal

de la burguesía internacional,

que sé que en Haifong y Hanoi conocen bien el lenguaje

internacional del que Nixon habló a Yevtushenko,

sospecho que en algún lugar deberá tener

abundante mierda

Cien años de Soledad

-que tanto me ha gustado hasta ahora

en su embelesador marco estrictamente literario

(no he leído la crítica al respecto)-

como para lograr tan peculiar coincidencia».

Puede ser que esto no sea poético.

Pero si en todo ello hay verdad,

en nombre de todos los embelesados lectores

de «la más bella literatura de América Latina»,

pido auxilio.

SOBRE UN SUICIDIO

Una bandera de pétalos de terciopelo más horripilante que la humildad; las alas del tecolote familiar que atravesó ríos nadando, montañas caminando, témpanos de hielo a saltitos; el lastre de la virginidad: tales eran las riquezas de la muchacha.

Y una manera muy peculiar de comprender las sugerencias:

le dijeron que se atara el cinturón, que no fumara y se lanzó hacia la calle, doce pisos abajo.

CONVERSACIÓN TENSA

¿Qué hacer si sus peores enemigos

son infinitamente mejores

que usted?

Eso no sería nada. El problema surge

cuando los mejores amigos

son peores que usted.

Antología poética de Roque Dalton 17

Lo peor es tener sólo enemigos.

No. Lo peor es tener sólo amigos.

Pero, ¿quién es El Enemigo?

¿Usted o sus enemigos?

Hasta la vista,

amigo.

EN EL FUTURO

Cuando nuestra sociedad sea

básicamente justa

o sea

socialista,

en las conversaciones de las cervecerías

a la hora de las confesiones íntimas

más de alguno dirá, con la mirada baja

“yo tuve propiedad privada sobre los medios de producción”

como cuando hoy decimos

“yo tuve sífilis”

“yo tuve tendencias aberrantes en lo sexual”.

DALTÓNICA

Pulgarcito de poeta

que se escapa y me cosquilla

tan alegre tan sin silla

tan de amores torrenciales

tan sin fin.

Alegría de una tierra

que se quita las fronteras

se desnuda las caderas

las volcánicas centrales

de la luz.

Yo lo ví

yo lo ví, yo lo ví, yo lo ví,

Antología poética de Roque Dalton 18

el año 32 él no vivía

y yo lo ví,

contando sus historias

de futuro iba entre mil,

yo lo vi, yo lo ví, yo lo ví.

Pobrecitos los poetas

ven visiones son daltones

donde hay huesos ven marrones

territorios prometidos

como un sol.

Tan bracito su poesía

se levanta en los sensuales

laberintos marsupiales

y reparte polen rojo

se abre en flor.

Yo lo ví,

yo lo ví, yo lo ví, yo lo ví,

era el año 2000 ya él no vivía

y yo lo ví,

la muerte equivocada lo llevó

y él anda aquí,

yo lo ví, yo lo ví, yo lo ví.

Pulgarcito de poeta

que se escapa y me cosquilla

tan alegre tan sin silla

tan de amores torrenciales

tan sin fin.

Crece armado de esperanza

desentierra lo perdido

le hace un hijo de sonido

al silencio de ese pueblo

que es maestro de sus sueños

que se escapa y nos cosquilla

tan sin miedo tan sin silla

tan amado tan armado

tan de todos

salvador.

Daniel Viglietti

Cantautor. Uruguay (1947)

Antología poética de Roque Dalton 19

TERRENO MORTAL

Ahí donde la araucaria se vuelve gris y viscosa y el eucalipto corrompe sus pulmones azules. Ahí donde el cedro cae entre la podredumbre con las duras venas abiertas. Ahí donde no se aventuran las raíces caminantes del bálsamo. Ahí donde sólo te espera la culebra crucial, la hedionda barba-amarilla de ojo lechador entre el sonido a cuchillo de los pájaros negros. Ahí donde los férreos dedos del fango comienzan a tocarte con la sed del postergado y la del loco.

Ahí…

SOBRE DOLORES DE CABEZA

Es bello ser comunista, aunque cause muchos dolores de cabeza. Y es que el dolor de cabeza de los comunistas se supone histórico, es decir que no cede ante las tabletas analgésicas sino sólo ante la realización del Paraíso en la tierra. Así es la cosa. Bajo el capitalismo nos duele la cabeza y nos arrancan la cabeza. En la lucha por la Revolución la cabeza es una bomba de retardo.

En la construcción socialista

planificamos el dolor de cabeza lo cual no lo hace escasear, sino todo lo contrario. El comunismo será, entre otras cosas, una aspirina del tamaño del sol.

COMO CANTARTE, PATRIA

Cuando la patria nace antiguamente como la preferida estrella que se mece junto al misterio azul del grito primogénito,

Antología poética de Roque Dalton 20

cuando la patria permanece intacta desde el raudal de sangre con que nos parieron, cuando la patria inexpresable canta desde el amurallado hueso que oponemos al aire, cuando la patria de aurorales árboles, de rojo barro partidario del hombre, de volcanes bramando como la universal unión de las reclamaciones, alza su diccionario y su martirologio desde nuestra garganta denunciada, cuando la patria es ese prisma puro que nos señala la única posibilidad de amar, entonces es que desde las geologías interiores surge la clara voz de alba, la profética traída a cuentas del futuro y su música. Porque es la patria punto de partida, básica piedra tumultuaria extendiéndose, savia y semilla de la floresta cantadora del hombre,

misiva leal hacia aglomeraciones fraternas y ecuménicas.

Así nos surge el canto y la patria renace junto a cada palabra…

ALTA HORA DE LA NOCHE

Cuando sepas que he muerto no pronuncies mi nombre

porque se detendría la muerte y el reposo.

Tu voz, que es la campana de los cinco sentidos,

sería el tenue faro buscado por mi niebla.

Cuando sepas que he muerto di sílabas extrañas.

Pronuncia flor, abeja, lágrima, pan, tormenta.

No dejes que tus labios hallen mis once letras.

Tengo sueño, he amado, he ganado el silencio.

No pronuncies mi nombre cuando sepas que he muerto:

desde la oscura tierra vendría por tu voz.

Antología poética de Roque Dalton 21

No pronuncies mi nombre, no pronuncies mi nombre.

LOS POLICÍAS Y LOS GUARDIAS

Siempre vieron al pueblo

como un montón de espaldas que corrían para allá

como un campo para dejar caer con odio los garrotes.

Siempre vieron al pueblo con el ojo de afinar la puntería

y entre el pueblo y el ojo

la mira de la pistola o la del fusil.

(Un día ellos también fueron pueblo

pero con la excusa del hambre y del desempleo

aceptaron un arma

un garrote y un sueldo mensual

para defender a los hambreadores y a los desempleadores).

Siempre vieron al pueblo aguantando

sudando

vociferando

levantando carteles

levantando los puños

y cuando más diciéndoles:

“Chuchos hijos de puta el día les va a llegar.”

(Y cada día que pasaba

ellos creían que habían hecho el gran negocio

al traicionar al pueblo del que nacieron:

“El pueblo es un montón de débiles y pendejos -pensaban-

qué bien hicimos al pasarnos del lado de los vivos y de los fuertes”).

Y entonces era de apretar el gatillo

y las balas iban de la orilla de los policías y los guardias

contra la orilla del pueblo

así iban siempre

de allá para acá

y el pueblo caía desangrándose

semana tras semana año tras año

quebrantado de huesos

lloraba por los ojos de las mujeres y los niños

huía espantado

dejaba de ser pueblo para ser tropel en guinda

desaparecía en forma de cada quién que se salvó

para su casa y luego nada más

sólo que los Bomberos lavaban la sangre de las calles.

(Los coroneles los acababan de convencer:

Antología poética de Roque Dalton 22

“Eso es muchachos -les decían-

duro y a la cabeza con los civiles

fuego con el populacho

ustedes también son pilares uniformados de la Nación

sacerdotes de primera fila

en el culto a la bandera el escudo el himno los próceres

la democracia representativa el partido oficial y el mundo libre

cuyos sacrificios no olvidará la gente decente de este país

aunque por hoy no les podamos subir el sueldo

como desde luego es nuestro deseo”).

Siempre vieron al pueblo

crispado en el cuarto de las torturas

colgado

apaleado

fracturado

tumefacto

asfixiado

violado

pinchado con agujas en los oídos y los ojos

electrificado

ahogado en orines y mierda

escupido

arrastrado

echando espumitas de humo sus últimos restos

en el infierno de la cal viva.

(Cuando resultó muerto el décimo Guardia Nacional.

Muerto por el pueblo

y el quinto cuilio bien despeinado por la guerrilla urbana

los cuilios y los Guardias Nacionales comenzaron a pensar

sobre todo porque los coroneles ya cambiaron de tono

y hoy de cada fracaso le echan la culpa

a “los elementos de tropa tan muelas que tenemos”).

El hecho es que los policías y los Guardias

siempre vieron al pueblo de allá para acá

y las balas sólo caminaban de allá para acá.

Que lo piensen mucho

que ellos mismos decidan si es demasiado tarde

para buscar la orilla del pueblo

y disparar desde allí

codo a codo junto a nosotros.

Que lo piensen mucho

pero entre tanto

que no se muestren sorprendidos

ni mucho menos pongan cara de ofendidos

Antología poética de Roque Dalton 23

hoy que ya algunas balas

comienzan a llegarles desde este lado

donde sigue estando el mismo pueblo de siempre

sólo que a estas alturas ya viene de pecho

y trae cada vez mas fusiles.

EL SALVADOR, PAÍS CON CORAZÓN

Claro que un poco decapitado.

Y (según el gobierno de Molina

y la oligarquía)

sin estómago.

YO ESTUDIABA EN EL EXTRANJERO EN 1953

Era la época en que yo juraba

que la Coca Cola uruguaya era mejor que la Coca Cola chilena

y que la nacionalidad era una cólera llameante

como cuando una tipa de la calle Bandera

no me quiso vender otra cerveza

porque dijo que estaba ya demasiado borracho

y que la prueba era que yo hablaba harto raro

haciéndome el extranjero

cuando evidentemente era más chileno que los porotos.

LA CERTEZA

(Sobre una idea de V. G.)

Después de cuatro horas de tortura, el Apache y los otros dos cuilios le echaron un balde de agua al reo para despertarlo y le dijeron: «Manda decir el Coronel que te va a dar una chance de salvar la vida. Si adivinás quién de nosotros tiene un ojo de vidrio, te dejaremos de torturar». Después de pasear su mirada sobre los rostros de sus verdugos, el reo señaló a uno de ellos: «El suyo. Su ojo derecho es de vidrio».

Y los cuilios asombrados dijeron: «¡Te salvaste! Pero ¿cómo has podido adivinarlo? Todos tus cheros fallaron, porque el ojo es

Antología poética de Roque Dalton 24

americano, es decir, perfecto». «Muy sencillo -dijo el reo, sintiendo que le venía otra vez el desmayo- fue el único ojo que no me miró con odio».

REPARTO DE COSA AJENA EN EL MERCADO DE LOS LADRONES

Nos han dicho que el Poder Ejecutivo

es el Primer Poder

y que ese Poder Legislativo que se reparten

un grupo de sinvergüenzas fraccionado en “Gobierno” y “Oposición”

es el Segundo Poder

y que la prostituida (pero siempre Honorable)

Corte Suprema de Justicia

es el Tercer Poder.

La prensa y la radio y la TV de los ricos

se autonombran el Cuarto Poder y desde luego

marchan tomadas de la mano con los primeros tres poderes.

Ahora nos salen con que la juventud nuevaolera

es el Quinto Poder.

Y nos aseguran que por sobre todas las cosas y todos los poderes

está el Gran Poder de Dios.

“Ya están todos los poderes repartidos

-nos dicen a manera de conclusión-

no hay ya poder para nadie más

y si alguien opina lo contrario

para eso está el Ejército y la Guardia Nacional”.

Moralejas:

1) El capitalismo es un gran mercado de poderes

donde sólo comercian los ladrones

y es mortal hablar del verdadero dueño

del único poder: el pueblo.

2) Para que el verdadero dueño del Poder

tenga en sus manos lo que le pertenece

no deberá tan sólo echar a los ladrones del Templo Comercial

porque se reorganizarían en los alrededores:

por el contrario, deberá derribar

el mercado sobre las cabezas de los mercaderes.

Antología poética de Roque Dalton 25

LA MEMORIA

Así eran las tardes de nuestra primera juventud

oíamos las Hojas Muertas My Foolish Heart

o Sin Palabras en el Hotel del Puerto

y tú tenías un nombre claro

que sonaba muy bien en voz baja

y yo creía en los dioses de mis antiguos padres

y te contaba dulces mentiras

sobre la vida en los lejanos países que visité.

En las noches de los sábados

dábamos largos paseos sobre la arena húmeda

descalzos tomados de la mano en un hondo silencio

que sólo interrumpían los pescadores en sus embarcaciones iluminadas

deseándonos a gritos felicidad.

Después regresábamos a la cabaña de Billy

y tomábamos una copa de cognac frente al fuego

sentados en la pequeña alfombra de Lurçat

y luego yo te besaba la cabellera suelta

y comenzaba a recorrer tu cuerpo con estas manos sabias

que nunca temblaron en el amor o en la batalla.

Tu desnudez surgía en la pequeña noche de la alcoba

del fuego entre las cosas de madera

bajo la lámpara golpeada

como una flor extraña la de todos los dones

siempre para llenarme de asombro

y llamarme a nuevos descubrimientos.

Y tu respiración y mi respiración eran dos ríos vecinos

y tu piel y mi piel dos territorios sin frontera

y yo en ti como la tormenta tocando la raíz de los volcanes

y tú para mí como el desfiladero llovido

para la luz del amanecer.

Y llegaba el momento en que eras sólo el mar

sólo el mar con sus peces y sus sales

para mi sed con sus rojos secretos coralinos

y yo te bebía con la generosidad del empequeñecido

otra vez el misterio de toda el agua junta

en el pequeño agujero abierto por el niño en la arena.

Ay amor y ésta es la hora pocos años después

Antología poética de Roque Dalton 26

en que tu rostro comienza a hacerse débil

y mi memoria está cada vez más vacía de ti.

Tu nombre era pequeño y aparecía en una canción

de aquel tiempo.

POEMA JUBILOSO

(Homenaje a un poema de André Breton)

En mi patria hecha para probar catapultas y trampas

vive esa suerte de mujer que amo.

Ah cómo brota de la mañana tímida mi mujer

herida en su niñez por el mar menos pensado

por el mar platicador y soberbio que no depone la esperanza

contra ciertas virginidades caóticas.

Ah cómo surge mi mujer que conserva en un saquito

el corazón y una vértebra de sus padres moribundos

ah cómo luce mi mujer de poros voraces donde darse cita

en ciertas tardes incendiadas por los flamboyanes del tedio

ah cómo sirve mi mujer guerrera y acechada

poblada de húmedas culebras

que alivian a las grandes bestias polvorientas

ah cómo compromete mi mujer que vive sin avisarme

que se gana el pan con el rubor de la gente

directora de grandes llamas esclava

de maestros enclenques que huyeron desesperados

al conocer la preñez de mi madre.

Mi mujer es la más gloriosa retórica de esta patria

donde no morirá jamás Balzac o Copérnico

ni los comunistas estrangulados ostentarán sus descomposiciones

en los escaparates por el incendio del Reichstag

mi mujer es la conversación de los peces bajo la luna

el fervor de quien pintó las manchas del leopardo

los sabores del pan armado de pregones

la prohibición de una nueva ley contra los crepúsculos.

Sus ojos inundados de eficacia

estimulan el llanto de los doce mejores candelabros del mundo

pues entre olas pétreas entre orquestaciones

Antología poética de Roque Dalton 27

de caracoles penosamente edificados

ha puesto a descansar sus espumas de pena.

Su sangre bella y brutal sólo está limitada por los halcones

por ciertas grietas en el sonido de los dados rojos

y por los pistilos de la azucena horadando las partituras del ciego.

Sus enfermedades son cuadros de jóvenes pintores franceses

estacionados en la decadencia del mirto

en las aleluyas de la cábala

o en la ternura final de los asesinados junto a un río de yeso.

Sus cabellos son firmes bailarines de oro quemándose

hilos fundamentales del mediodía robados por el huracán

incendios sorprendidos

truncados por el pudor en el fondo de la memoria.

Su cuerpo es todas las cosas.

Mi mujer se llama Ximena o conejito celeste o simplemente muchacha

y la conocí hace cinco minutos.

CANCIÓN DE PROTESTA

a Silvio

Cayó mortalmente herido de un machetazo en la guitarra

pero aún tuvo tiempo de sacar su mejor canción de la funda

y disparar con ella contra su asesino

que pareció momentáneamente desconcertado

llevándose los índices a los oídos

y pidiendo a gritos

que apagaran la luz.

ROQUE ESTABA CASADO CON LA REVOLUCIÓN

A Roque Dalton yo lo recuerdo riendo. Flaco, de un blanco pálido, huesudo, narizón como yo, y siempre riendo. No sé por qué siempre te recuerdo riendo, Roque Dalton. Un revolucionario reidor. No es que los revolucionarios sean especialmente serios ni mucho menos, pero es que

Antología poética de Roque Dalton 28

él era un revolucionario especialmente reidor. Se reía en primer lugar de él mismo. Se reía de cosas ridículas de El Salvador, y siempre estaba hablando de El Salvador y es que quería muchísimo a su país,

Pulgarcito. Se reía de la burguesía salvadoreña naturalmente, y nos hacía reír a todos. Se reía de los jesuitas con los que se había educado y en cuyo colegio había «perdido la fe» (también se reía de esta expresión) para entrar al Partido Comunista y también se reía de cosas de su Partido Comunista (pero de todos modos era su partido). Contaba historias fantásticas de El Salvador que parecían inventadas pero eran ciertas. A un hombre lo tuvieron preso por varios años en una cloaca cubierto de cucarachas. Cuando lo sacaron de allí estaba loco, y las cucarachas ya no le disgustaban en absoluto, se sonreía beatíficamente y para él estar lleno de cucarachas era como estar lleno de mariposas.

Roque Dalton una vez estuvo preso y lo iban a fusilar. Además iban a hacer creer al Partido que él era un informador y un agente de la CIA para que no lo consideraran como mártir. Esa noche, aunque él no tenía fe en Dios, oró, se arrodilló en su celda y oró. La «suerte loca» -decía él- hizo que esa noche hubiera un terremoto y se cayeran las paredes de la cárcel, y él se escapó. Cintio Vitier, Fina y yo nos reíamos de él diciéndole que nosotros dábamos otro nombre a lo que él llamaba «suerte loca», y él también se reía.

Roque Dalton estaba siempre de buen humor a pesar de los horrores que había pasado, y de los horrores que lo esperaban por delante y que él adivinaba. El compromiso de Roque Dalton con la revolución era como un compromiso matrimonial. Su destino fue no sólo cantarla sino también dar la vida por la revolución.

Ahora, en 1980, él está encarnado en muchas vidas, está resucitado en la insurrección de El Salvador. Está siempre riendo, a pesar de las masacres, a pesar del llanto. Está riendo porque está triunfante. Es como si hubiera triunfado ya. Roque Dalton pronto será parques infantiles, escuelas, hospitales, será sus poemas escritos antes y muchos otros poemas por venir. Roque Dalton será un pueblo reidor y feliz de roque daltons.

Ernesto Cardenal

Poeta. Nicaragua (1925)

Antología poética de Roque Dalton 29

INSOMNIO

El cielo es un gran lago el lago

es un pequeño cielo.

(En este sanatorio se oye gritar hasta las piedras

los pinos como grandes dedos fuera de la tumba

reciben de la luna sólidas sombras

sombras de humo negro o de granito.

Quisiera volver a El Salvador

pero no sé si es un país soñado

un deseo tan sólo

hijo del fuego verde de mi enfermedad.)

El insomnio es una red roja o violeta

un pozo sin fondo

que ni el amanecer soluciona

un crucifijo en llamas

que no termina nunca de quemarse.

¿Fue eso una remota campana

o el corazón?

De nuevo son las cuatro

de la mañana.

EL MAR

(1962 – La Habana)

A Tati, Meri, Margarita, con quienes compartí una ola…

I

Hay grandes piedras en tu oscuridad tempestuosa

grandes piedras con sus fechas lavadas por tu sombra

porque hasta el sol del día cómese tu sombra cruje en el frío despidiéndose del aire que no se atreve a penetrarte. Oh mar donde los desesperados pueden dormir arrullados por explosiones impasibles

alfabeto del vértigo paisaje diluido que los muros embisten

las gaviotas y la espuma de los peces son tu primavera

Antología poética de Roque Dalton 30

tu furia es una pirámide verde una resurrección del fuego más agudo tu clima tu mejor huella sería un caracol caminando con pasos de niño el desierto (Amé siempre esas poblaciones disímiles al parecer robadas de las manos del mar pequeñas villas junto a la arena puertos escandalosos en la ebriedad del salitre caseríos tiritando entre la niebla llena de corales

grandes ciudades titánicas frente a las tempestades humilladas

aldeas de pescadores ciegos bajo un faro de aceite factorías acechantes entre los manglares con un largo cuchillo

Valparaíso como una gran cascada en suspenso Manta Puná puertos del Ecuador que me negaron las hojas

Buenaventura aromática como un gran sexo sucio Panamá con los ojos punzados por la depravación

Cartagena siempre aguardando a los piratas hambrienta

Willemstadt náufraga en los dominios del petróleo

Tenerife y su dulce copa de vino

Barcelona bostezando entre los Bancos y los carabineros

Nápoles bellamente tumefacta Génova Leningrado Sochi La Guaira Buenos Aires Montevideo como una margarita Puerto Limón Corinto Acajutla en una lenta playa de mi patria

todos mirándose en el espejo grave que surcan los delfines

aportando con un sable veloz las infinitas espigas de esmeralda)

II

«…sal de los sacrificios…»

García Lorca

Si la noche rescata su cúpula de fósforo

y tus perdidos monstruos bajo el rayo se arrugan

los peces desatados son diez rápidos niños

que maduran profundos el himno de la escama

El oxígeno muerto sobre los minerales

cuando pasa un desfile de hipocampos dorados

enturbia el agua verde con su herida maldita

mientras prosigue sordo el rito de los pulpos

Antología poética de Roque Dalton 31

Sal de los sacrificios vecindad corrosiva

luz sin fuego mordiente quemadura licuada

pálida sangre antigua de corriente furiosa

donde los ahogados resucitan su fiebre

El mar el mar entierra su salada noticia

el mar devora sordo la solar quemadura

el mar alza su rostro su cicatriz al cielo

el mar recae roto al cuido del abismo

En los embarcaderos nos engaña el aroma

de las algas vencidas de los peces amargos

el mar no es un cadáver es un sueño azotado

un móvil laberinto donde tiemblan los astros

POEMA DE AMOR

Los que ampliaron el Canal de Panamá

(y fueron clasificados como “silver roll” y no como “gold roll”)

los que repararon la flota del Pacífico en las bases de California,

los que se pudrieron en las cárceles de Guatemala,

México, Honduras, Nicaragua,

por ladrones, por contrabandistas, por estafadores, por hambrientos,

los siempre sospechosos de todo

(“me permito remitirle al interfecto por esquinero sospechoso

y con el agravante de ser salvadoreño”),

los que llenaron los bares y los burdeles de todos los puertos

y capitales de la zona

(“La Gruta Azul”, “El Calzoncito”, “Happyland”),

los sembradores de maíz en plena selva extranjera,

los reyes de la página roja,

los que nunca sabe nadie de dónde son,

los mejores artesanos del mundo,

los que fueron cosidos a balazos al cruzar la frontera,

los que murieron de paludismo,

o de las picadas del escorpión o la barba amarilla

en el infierno de las bananeras,

los que lloraron borrachos por el himno nacional

bajo el ciclón del Pacífico o la nieva del norte,

Antología poética de Roque Dalton 32

los arrimados, los mendigos, los marihuaneros,

los guanacos hijos de la gran puta,

los que apenitas pudieron regresar,

los que tuvieron un poco más de suerte,

los eternos indocumentados,

los hacelotodo, los vendelotodo, los comelotodo,

los primeros en sacar el cuchillo,

los tristes más tristes del mundo,

mis compatriotas,

mis hermanos.

DECIRES

“El marxismo-leninismo es una piedra para romperle la cabeza al imperialismo y a la burguesía.» «No. El marxismo-leninismo es la goma elástica con que se arroja esa piedra.» «No, no. El marxismo-leninismo es la idea que mueve el brazo que a su vez acciona la goma elástica de la honda que arroja esa piedra.» «El marxismo-leninismo es la espada para cortar las manos del imperialismo.» «Qué va! El marxismo-leninismo es la teoría de hacerle la manicura al imperialismo mientras se busca la oportunidad de amarrarle las manos.»

¿Qué voy a hacer si me he pasado la vida leyendo el marxismo-leninismo y al crecer olvidé que tengo los bolsillos llenos de piedras y una honda en el bolsillo de atrás y que muy bien me podría conseguir una espada y que no soportaría estar cinco minutos en un Salón de Belleza?

Antología poética de Roque Dalton 33

DÍA DE LA PATRIA

Hoy fue el día de la patria: desperté a medio podrir, sobre el suelo húmedo e hiriente como la boca de un coyote muerto, entre los gases embriagadores de los himnos.

15 de septiembre

PREFIERO LA CHIFLADURA A LA SERIEDAD

Vine a saber de Roque Dalton en el verano del ‘84, unos días después de mi arribo al campamento para refugiados políticos de Moheda, en el sur de Suecia. En aquel verano, de pronto quedé condenado a escuchar todos los días y a todo volumen, el Poema de Amor, interpretado por un grupo salvadoreño que tocaba canciones de protesta, cuyas letras rayaban las fronteras del panfleto. Con este poema aprendí que la palabra guanaco era sinónimo de salvadoreño y que un buen verso se podía lograr con palabras sencillas, que expresaran hechos cotidianos. Sin embargo sería años más tarde cuando habría de comprender la esencia de la poesía de Roque, quien a pesar de la influencia nerudiana, contradice el método del poeta chileno y propone en cambio

“una poesía que, en lugar de cantar, plantee los problemas, los conflictos, las ideas, que son muchísimo más eficaces que los himnos, para hacer que el hombre cobre conciencia de sus problemas en la lucha de liberación de nuestros pueblos”.

Con el paso de los días sentí necesidad de saber sobre la vida del poeta y su obra. Me daba vergüenza no saber nada del que escribió los versos más politizados de nuestro continente. Entonces, me contaron mis vecinos salvadoreños que Roque había pertenecido a un grupo guerrillero (fanático y extremista) liderado por un joven lampiño, ambicioso y egoísta, y que por discrepancias políticas del poeta con el dirigente, éste ordenó ajusticiar a Roque en nombre del pueblo y de la revolución. Cuando supe esto, Roque Dalton dejó de ser para mí el poeta del lenguaje directo, para convertirse en un símbolo político, que habría de asociar para siempre con los dolores que el sectarismo de nuestras izquierdas nos han causado. El frío final de Roque me recordó los ajusticiamientos que varias organizaciones de mi patria, llevaron a cabo contra sus militantes y que luego justificaron en comunicados o en video-cassettes enviados a los noticieros. Y todo porque era necesaria la

“erradicación del revisionismo en nuestras filas” o, porque era imperante

Antología poética de Roque Dalton 34

la

“limpieza de infiltrados” o, porque ya era hora de acabar con las “desviaciones ideológicas antagónicas a la línea del Partido”. En fin…

El primer libro que adquirí del inmolado poeta lo compré en la ciudad de Lund, en una librería que llevaba su nombre. Era un poemario de carátula negra con letras rojas:

Taberna y otros lugares. Debajo de las letras había dos fotografías suyas, la primera de perfil y la segunda de frente. Después me enteré, que esas fotos le fueron tomadas por la policía la segunda vez que lo llevaron preso. El mismo Roque recuperaría más tarde esas fotos del archivo policial. En el prólogo del libro se cuenta una anécdota que le pasó en Chile. Terminada la secundaria, Roque se fue a estudiar a una universidad de Santiago. En esos días, llegó a Chile el pintor Diego Rivera. Entonces intentó entrevistarlo, sin saber a ciencia cierta quién era ese hombre con figura de vástago e hinchado como un batracio. La entrevista hubiera sido posible si no es porque el muralista mexicano le pregunta primero a Roque:

-¿Cuántos años tienes?

-Dieciocho.

-¿Has leído algún libro de Marx?

-No.

-Entonces tienes dieciocho años de ser un imbécil. (…)

Hoy, en 1997 se cumplirán 22 años de su muerte absurda. Durante este tiempo, alrededor de cien mil salvadoreños entregaron a la fuerza, sus huesos a la tierra. Esa fue la cuenta de cobro que pasó la guerra. Esa cifra hubiera sido al menos objeto de una línea más en el «Poema de Amor», si Roque existiera, si en el río de nuestra esperanza no se hubieran orinado tantos canallas. Pero no, en El Salvador, en el Pulgarcito de América nada ha pasado.

“La vida no es muy seria en sus cosas”, escribió un día Juan Rulfo. Tal vez por ello, el poeta Roque Dalton prefería la chifladura a la seriedad.

Víctor Rojas

Poeta. Colombia (1953)

LAS RIMAS EN LA HISTORIA NACIONAL

Rimas salvadoreñas antes de 1972:

El que fue a Sevilla perdió su silla

hartate un huevo con mantequilla

Antología poética de Roque Dalton 35

porque aquí viene don Pancho Villa

con sus dos putas a la orilla

me cojo a tu tía

simplemente María

chiquilla

mía.

Rimas salvadoreñas después de 1972:

El que fue a Sevilla perdió su silla

guerrilla, guerrilla, guerrilla

guerrilla, guerrilla, guerrilla, guerrilla

guerrilla, guerrilla, guerrilla, guerrilla, guerrilla.

HORA DE LA CENIZA

Finaliza Septiembre. Es hora de decirte

lo difícil que ha sido no morir.

Por ejemplo, esta tarde

tengo en las manos grises

libros hermosos que no entiendo,

no podría cantar aunque ha cesado ya la lluvia

y me cae sin motivo el recuerdo

del primer perro a quién amé cuando niño.

Desde ayer que te fuiste

hay humedad y frío hasta en la música.

Cuando yo muera,

sólo recordarán mi júbilo matutino y palpable,

mi bandera sin derecho a cansarse,

la concreta verdad que repartí desde el fuego,

el puño que hice unánime

con el clamor de piedra que exigió la esperanza.

Hace frío sin ti. Cuando yo muera,

cuando yo muera

dirán con buenas intenciones

que no supe llorar.

Ahora llueve de nuevo.

Nunca ha sido tan tarde a las siete menos cuarto

como hoy.

Antología poética de Roque Dalton 36

Siento unas ganas locas de reír

o de matarme.

SÓLO EL INICIO

Una mi amiga medio poetisa

definía así el lamento

de los intelectuales de la clase media:

“Soy prisionero de la burguesía:

no puedo salir de mí mismo”.

Y el maishtro Bertold Brecht,

comunista, dramaturgo y poeta alemán

(en ese orden) escribió:

“¿Qué es el asalto a un Banco

comparado con el crimen

de la fundación de un Banco?”

De lo cual yo concluyo

que si para salir de sí mismo

un intelectual de la clase media

asalta un Banco,

no habrá hecho hasta entonces

sino ganar cien años de perdón.

VARIACIONES SOBRE UNA FRASE DE CRISTO

I

“Dad a Dios lo que es de Dios

y al César lo que es del César.”

Dad a Dios lo que es de Dios

y al gobierno fascista del Presidente Molina

lo que es del gobierno fascista del Presidente Molina.

Yo no pretendo saber desde mi pequeñez

todo lo que es de Dios.

Pero sí estoy seguro de lo que debemos dar

al gobierno fascista del Presidente Molina.

Antología poética de Roque Dalton 37

II

Dad a Dios lo que es de Dios

y al gobierno de los ricos

lo que es del gobierno de los ricos.

Pero,

¿qué más vamos a darle al gobierno de los ricos

si con ayuda de su gobierno los ricos ya acabaron

de quitárnoslo todo?

TABERNA

(Conversatorio)

El poema Taberna, escrito en Praga en 1966, resultó del recogimiento directo de las conversaciones escuchadas al azar y sostenidas entre sí por jóvenes checoslovacos, europeo-occidentales y -en menor número- latinoamericanos, mientras bebían cerveza en

 

U Fleku,

la famosa taberna praguense. El autor solamente ordenó el material y le dio el mínimo trato formal para construir con él una especie de poema-objeto basado a su vez en una especie de encuesta sociológica furtiva. En el conjunto de opiniones recogidas no hay ninguna que pueda atribuirse completamente al autor y por ello este las presenta en el seno del poema sin ninguna jerarquización, ni frente a la verdad, ni frente a la bondad moral o política. No es el propósito del autor intentar un planteo de soluciones a los problemas que se desprenden de la existencia de tales formas de pensamiento en una sociedad socialista. Este intento podrá encontrarse, posiblemente, en la serie de acontecimientos políticos ocurridos en los países socialistas del centro de Europa en los últimos meses.

Este poema está dedicado a quienes lo vieron crecer y desarrollarse: Régis Debray y Elizabeth Burgos, Severio Tutino, Alicia Eguren, Aurelio Alonso, José Manuel Fortuny y Hugo Azcuy.

 

Los antiguos poetas y los nuevos poetas

han envejecido mucho en el último año:

es que los crepúsculos son ahora aburridísimos

y las catástrofes, harina de otro costal.

Por las calles que aprendo de memoria

cuerpos innumerables hacen la eterna música de los pasos

Antología poética de Roque Dalton 38

-un sonido, he aquí, que jamás podrá reproducir la poesía-.

Y todo, ¿para qué?

¡Para que su eco polvoso se aglomere

en este que fue patio de reyes!

No me vengan a hablar del misterio, desvelados,

amantes de ancianidad especial

a quienes el mundo parece deber pausas:

¿alguien resolvió el del ombligo?

No lo dice por ponerse grosero

ni yo trato de subrayar su gusto dudoso,

pero, en verdad, ¿alguien resolvió el misterio

de un agujero tan simpático?

Ruta del origen, mucho más importante

que las dobles políticas para sobrevivir,

¿carga de qué energía retenida

en su nudo al revés?

EL GRAN DESPECHO

País mío no existes

sólo eres una mala silueta mía

una palabra que le creí al enemigo.

Antes creía que solamente eras muy chico

que no alcanzabas a tener de una vez

Norte y Sur

pero ahora sé que no existes

y que además parece que nadie te necesita

no se oye hablar a ninguna madre de ti.

Ello me alegra

porque prueba que me inventé un país

aunque me deba entonces a los manicomios.

Soy pues un diosecillo a tu costa.

(Quiero decir: por expatriado yo

tú eres ex patria)

Antología poética de Roque Dalton 39

TEMORES

Cuando la nieve caiga en mi país

Doña Ana no estará más en su vergel

canas de coco verde arrugas dulces del maíz

cerrada estará la rosa abierto estará el clavel.

Cuando el otoño conquistador lleve sus manos a mi país

el General Beteta habrá regresado del Petén

oh deshielo sin hielo oh vidrios de fuego feliz

con mil cuatrocientos hombres marchando bien.

Hostia por los deseos púrpura no te perderás

el viento de las doradas playas corona tus miedos

en cada tiro un conejo hasta la raza destruirás

olor de yeso piel hecha para quemar aquí me quedo.

Gracias a Dios y a la flor de Izote y

a la exactitud de Varela

heráldica gratísima sabiduría lentamente baladí

oxidada por esta lejanía del alma en vela.

País mío vení

papaíto país a solas con tu sol

todo el frío del mundo me ha tocado a mí

y tú sudando amor amor amor.

DE UN REVOLUCIONARIO A J. L. BORGES

Es que para nuestro Código de Honor,

usted también, señor,

fue de los tantos lúcidos que agotaron la infamia.

Y en nuestro Código de Honor

el decir: «¡qué escritor!»

es bien pobre atenuante;

es, quizás,

otra infamia…

Antología poética de Roque Dalton 40

LA CULTURA Y EL LOCO AMOR

Yo te dije con toda seriedad «qué largo camino anduve para llegar hasta tí» y tú me dijiste que ya parecía José Angel Buesa y entonces me reí francamente y te dije que los versos eran de Nicolás Guillén y tú (que recién salías de tu clase de francés) me contestaste que entonces era Nicolás Guillén quién se parecía a José Angel Buesa yo te dije que te excusaras inmediatamente con Nicolás Guillén y conmigo

y entonces me dijiste que el verdadero culpable era yo por llegar al José Angel Buesa esencial a través de Nicolás Guillén entonces yo te dije que la verdadera culpable eras tú por ser tan puta y ahí fue que me dijiste perdón estaba equivocada no es que te parezcas a José Angel Buesa es que eres un José Angel Buesa. Entonces yo saqué la pistola…

DESPUÉS DE LA BOMBA ATÓMICA

Polvo serán, mas, ¿polvo enamorado?

ARTE POÉTICA

a Raúl Castellanos

La angustia existe.

El hombre usa sus antiguos desastres como un espejo.

Una hora apenas después del crepúsculo

ese hombre recoge los hirientes residuos de su día

acongojadamente los pone cerca del corazón

Antología poética de Roque Dalton 41

y se hunde con un sudor de tísico aún no resignado

en sus profundas habitaciones solitarias.

Ahí tal hombre fuma gravemente

inventaría las desastrosas telarañas del techo

abomina de la frescura de la flor

se exilia de su misma piel asfixiante

mira sus torvos pies

cree que la cama es un sepulcro diario

no tiene un cobre en el bolsillo

tiene hambre

solloza.

Pero los hombres los demás hombres

abren su pecho alegremente al sol

o a los asesinatos callejeros

elevan el rostro del pan desde los hornos

como una generosa bandera contra el hambre

se ríen hasta que duele el aire con los niños

llenan de pasos mínimos el vientre de las bienaventuradas

parten las piedras como frutas obstinadas en su solemnidad

cantan desnudos en el cordial vaso del agua

bromean con el mar lo toman jovialmente de los cuernos

construyen en los páramos melodiosos hogares de la luz

se embriagan como Dios anchamente

establecen sus puños contra la desesperanza

sus fuegos vengadores contra el crimen

su amor de interminables raíces

contra la atroz guadaña del odio.

La angustia existe sí.

Como la desesperanza

el crimen

o el odio.

¿Para quién deberá ser la voz del poeta?

ESTADÍSTICAS SOBRE LA LIBERTAD

La libertad de prensa del pueblo salvadoreño

vale 20 centavos diarios por cabeza

Antología poética de Roque Dalton 42

contando sólo a los que saben leer

y tienen más de veinte centavos que les sobren

después de haber alcanzado a medio comer.

La libertad de prensa de los grandes

comerciantes industriales y publicistas

se cotiza a mil y pico de pesos por página en negro y blanco

y a no sé cuánto la pulgada cuadrada

de texto o ilustración.

La libertad de prensa

de Don Napoleón Viera Altamirano

y los Dutriz y los Pinto y los dueños de El Mundo

vale varios millones de dólares:

lo que valen los edificios

construidos con criterio militar

lo que valen las máquinas y el papel y las tintas

las inversiones financieras de sus empresas

lo que reciben día a día de los grandes

comerciantes industriales y publicistas

y del gobierno y de la Embajada Norteamericana y de otras embajadas

lo que extraen de la explotación de sus trabajadores

lo que sacan del chantaje (“Por no publicar

la denuncia contra el distinguidísimo caballero

o por publicar oportunísimamente el secreto

que hundirá al pez más chico en la arena del fondo”)

lo que ganan en concepto de derechos sobre

“exclusividades” por ejemplo

toallas Amor es… estatuas Amor es…

lo que recaudan diariamente

de todos los salvadoreños (y guatemaltecos)

que tienen 20 centavos disponibles.

Dentro de la lógica capitalista

la libertad de prensa es simplemente otra mercancía

y de su totalidad

a cada quien le toca según paga por ella:

al pueblo veinte centavos diarios por cabeza de libertad de prensa

a los Viera Altamirano Dutriz Pinto y etcéteras

millones de dólares diarios por cabeza

de libertad de prensa.

50 ANIVERSARIO

Un hombre sale al patio trasero de su casa

Antología poética de Roque Dalton 43

(ahí no llega nunca el duro viento del otoño)

tiene en sus manos una pequeña copa de aguardiente

y se mesa con cariño el cabello

aquí las canas del hambre

aquí las de aquel día en que fue héroe

entre miles de héroes

aquí las huellas del asco

las señales de quien tocó con dedos jóvenes la grandeza

las del temor

la de la inmensa alegría

las del todopoderoso conocimiento.

En el fondo del cielo luce una estrella

que él llama esperanza

el hombre alza su copa

y bebe.

POR QUÉ ESCRIBIMOS

Uno hace versos y ama

la extraña risa de los niños,

el subsuelo del hombre

que en las ciudades ácidas disfraza su leyenda,

la instauración de la alegría

que profetiza el humo de las fábricas.

Uno tiene en las manos un pequeño país,

horribles fechas,

muertos como cuchillos exigentes,

obispos venenosos,

inmensos jóvenes de pie

sin más edad que la esperanza,

rebeldes panaderas con más poder que un lirio,

sastres como la vida,

páginas, novias,

esporádico pan, hijos enfermos,

abogados traidores

nietos de la sentencia y lo que fueron,

bodas desperdiciadas de impotente varón,

Antología poética de Roque Dalton 44

madre, pupilas, puentes,

rotas fotografías y programas.

Uno se va a morir,

mañana, un año,

un mes sin pétalos dormidos;

disperso va a quedar bajo la tierra

y vendrán nuevos hombres

pidiendo panoramas.

Preguntarán qué fuimos,

quienes con llamas puras les antecedieron,

a quiénes maldecir con el recuerdo.

Bien. Eso hacemos:

custodiamos para ellos el tiempo que nos toca.

SANGRE DE CIPOTES

El hombre de los cuentos

entró en estado de silencio

allá por el año de 1975:

había resuelto morir en San Salvador

y quedarse así

en un territorio de maravilla

donde -según dijo-

toda razón es moneda falsa.

Pero en sus historias

a veces también moría

-un piojo audaz bajo una uña

un diablito al caer del tejado

un niño que el pueblo lluvioso

va enterrando

un papagayo gritador

un burro que se enamoró de las estrellas

otro niño fregón

que en lomos de su gente

se va a echar su discurso

más abajo de la tierra.

Saúl

 

I

bargoyen

Escritor. Uruguay (1930)

 

Antología poética de Roque Dalton 45

PARA EL TIEMPO DE PASIÓN

Todas las hediondeces del Príncipe de este Mundo, (cucarachas etálicas,

salivazos de fuegos, no prevalecerán contra la sonrisa de (los niños, filo

de la justicia.

No prevalecerán contra el fulgor de la sangre del Obispo (Romero, derramada mientras decía: La Sangre de Cristo, y alzaba el cáliz de la (vida.

No prevalecerán contra aquél que echó su obra y su (alegría a las llamas

para que ardieran más altas, y era frágil y menudo y se (llamó Roque Dalton, el juglar.

Eliseo Diego

Poeta. Cuba (1920-1993)

INVOCACIÓN

Andábamos amando las viejas oropéndolas,

buscando establecidas mariposas

entre las sederías insondables,

aportando la voz para cubrir el llano originado

en el dolor universal del hombre.

El pueblo ahí, difuso, a las espaldas,

como un presentimiento de inquietudes ingratas,

como una agrupación de estímulos

de los que se podía prescindir

sin ensuciarse.

El pueblo ahí.

Nosotros con los ángeles.

Padre Anastasio Aquino, descorredor de velos;

matador de prejuicios,

padre Anastasio Vida;

padre Anastasio Pueblo,

violador de la noche:

llegastes

desde el centro de la historia,

desde el origen de la historia,

desde las proyecciones de la historia,

Antología poética de Roque Dalton 46

a colocarnos la verdad

entre la garganta y la vocación,

a colocarnos la verdad en la esperanza

como una hostia feroz, roja y gigante,

plena de amor al hombre matinal

que habremos de construir para la dicha.

Padre de la patria.

Comandante de la patria.

Corazón rebelde de la patria.

Honor, decoro, altiva dignidad,

puño gigante de la patria:

que se encarne en nosotros tu figura antigua;

que aparezca de nuevo tu manera silvestre

de reclamar la dicha;

que en cada pan

haya un recuerdo de tu esencia;

que en cada día nuevo los muchachos

entonen la plegaria absoluta de tu nombre;

que se agigante tu voz

en las ciudades estériles;

que se lancen tus flechas milenarias

para marcar la frente de los nuevos traidores

y que tu ejemplo altivo

haga hallar el camino a los poetas cobardes.

Que se incendien los campos y los pueblos

al recordar la altura de tu sangre de izquierda,

y que todos los nuevos,

los campesinos sólidos, los obreros en pie,

los que estudiamos para el pueblo,

nos aunemos ardorosamente

en las jornadas agitadas de la lucha

y terminemos de construir tu gran mañana.

CREDO DEL CHE

El Che Jesucristo

fue hecho prisionero

después de concluir su sermón en la montaña

(con fondo de tableteo de ametralladoras)

por rangers bolivianos y judíos

comandados por jefes yankees-romanos.

Antología poética de Roque Dalton 47

Lo condenaron los escribas

y fariseos revisionistas

cuyo portavoz fue Caifás Monje

mientras Poncio Barrientos trataba

de lavarse las manos

hablando en inglés militar

sobre las espaldas del pueblo

que mascaba hojas de coca

sin siquiera tener la alternativa

de un Barrabás

(Judas Iscariote fue de los que desertaron de la guerrilla

y enseñaron el camino a los rangers)

Después le colocaron a Cristo Guevara

una corona de espinas

y una túnica de loco

y le colgaron un rótulo del pescuezo

en son de burla

INRI: Instigador Natural

de la Rebelión de los Infelices.

Luego lo hicieron cargar su cruz encima de su asma

y lo crucificaron

con ráfagas de M-2

y le cortaron la cabeza y las manos

y quemaron todo lo demás

para que la ceniza

desapareciera con el viento

en vista de lo cual

no le ha quedado al Che otro camino

que el de resucitar

y quedarse a la izquierda de los hombres

exigiéndoles que apresuren el paso

por los siglos de los siglos

Amén.

EL DESCANSO DEL GUERRERO

Los muertos están cada día más indóciles. Antes era fácil con ellos: les dábamos un cuello duro una flor loábamos sus nombres en una larga lista: que los recintos de la patria

Antología poética de Roque Dalton 48

que las sombras notables que el mármol monstruoso. El cadáver firmaba en pos de la memoria iba de nuevo a filas y marchaba al compás de nuestra vieja música. Pero qué va los muertos

son otros desde entonces. Hoy se ponen irónicos preguntan. ¡Me parece que caen en la cuenta de ser cada vez más la mayoría!

EPITAFIO

Apareció un día de tantos

se supone.

Al principio solía beber vino a tragos lentos

en el último bar de aquella playa oscura

pronunciando los nombres de los mariscos

de una manera que llamaba a risa

y cantando confusas baladas que ninguno de los pobres borrachos

entendía.

Después se fue quedando aquí simplemente

sudoroso y rojísimo bajo el sol obstinado

casó con una puta oscura -santa mujer de lástima-

inaugurando una larga vecindad de silencio.

Phillips O’Mannion los ojos y el recuerdo llenos de su Irlanda natal

murió ayer en la calle las manos crispadas junto al pecho

sin pronunciar una palabra

sin alarmar a nadie

como quien paga por la vida poco precio.

Al estarle enterrando se rompieron las cuerdas

Antología poética de Roque Dalton 49

y el féretro cayó de golpe saltándose la tosca tapa de pino.

Su compañera -los labios despintados-

le echó el primer puñado de tierra

directamente en el rostro.

HITLER MAZZINI: COMPARACIÓN ENTRE CHILE EN 1974 Y EL SALVADOR EN 1932

“No me extraña que calumnien

a la Honorable Junta Militar de Chile.

Los comunistas son así.

Dicen que en unos cuatro meses

los militares han matado

a más de ochenta mil chilenos.

Eso es una exageración

pues las pruebas concretas

dicen que los muertos no pasan

de unos cuarenta mil.

Así fue con lo de El Salvador en 1932.

Los comunistas dicen que el General Martínez

mató en menos de un mes

a más de treinta mil guanacos.

Eso es una exageración:

los muertos comprobados no pasaron de veinte mil.

Los demás

fueron considerados desaparecidos.”

EL AMOR

El amor es mi otra patria

la primera

no la de que me ufano

la que sufro.

CUANDO LLEGUE LA OCASIÓN

¿Quién ante una tonadilla considerada sincera

Antología poética de Roque Dalton 50

no decidió echar al viento sus miedos

olvidar sus aprehensiones

volver a empezar

no escupir más en el café de Tío Ricardo?

Fue así como no nos llegaron

los dibujos satíricos de las Cuevas de Altamira.

Poetas:

no rompáis los frutos de vuestros ex-abruptos.

Todo consiste en esperar a la Cantante Calva.

CARTITA

Queridos filósofos,

queridos sociólogos progresistas,

queridos sicólogos sociales:

no jodan tanto con la

enajenación

aquí donde lo más jodido

es la

nación ajena.

ROQUE DALTON

Roque Dalton nació en la ciudad de San Salvador el 14 de Mayo de 1935 y falleció asesinado cuarenta años después, el 10 de Mayo de 1975.

Su vida estuvo marcada por su participación en las luchas por la liberación de su país. Dalton era además de un destacado poeta (publicó más de quince títulos y recibió numerosos premios nacionales e internacionales) un experimentado polemista, un brillante periodista, un teórico de la lucha armada latinoamericana, con antecedentes de persecución, cárcel y exilio, sufridos durante las dictaduras de turno en El Salvador. Residió temporariamente en Guatemala, México, Checoslovaquia y Cuba.

Durante los últimos tiempos de su lucha política escribió numerosos poemas en la clandestinidad, los que circularon ilegalmente bajo

Antología poética de Roque Dalton 51

diversos seudónimos como: Vilma Flores, Timoteo Lue, Jorge Cruz, Juan Zapata y Luis Luna.

Hace veinte años fue asesinado por el grupo guerrillero Ejército de Liberación Popular, sus propios compañeros de causa. Un

“tribunal” lo condenó a muerte bajo los cargos de “insubordinación”, de “ser agente del enemigo y de la Agencia Central de Inteligencia (ClA)”. El segundo cargo se debió a una sospecha (como consecuencia de una historia que conocían muchos en El Salvador) en relación a su fuga de la cárcel de Cojutepeque, en 1964. Como chisme se dijo que su fuga se produjo porque había colaborado con la ClA.

Nunca se presentaron pruebas fehacientes de los cargos que se le imputaron y en la actualidad, todo parece confirmar las denuncias de importantes grupos nacionales e internacionales de que se trató de un asesinato político.

El problema es que Roque tuvo un conflicto dentro del Partido Comunista y en esa organización a los que disentían se les cargaba con motes de

“divisionistas” y cualquier cosa era considerada inmediatamente peligro de “agente enemigo”. Pero aquello no tenía ni la más mínima seriedad.

Roque estuvo constantemente señalando que su ejecución era un gravísimo error, que debía investigarse más, que era una injusticia. Para el polémico líder de la guerrilla salvadoreña, Joaquín Villalobos, el fusilamiento de Dalton es el error más grande que cometió en su carrera política, como integrante del

“colectivo” que decidió tal acción y reconoce que ese tema ha dejado profundas huellas en su ser.

Nota publicada en el Nº 2 del fanzine montevideano «El Maniático Cronista», Agosto del ‘95.

LO QUE ME DIJO UN ANARQUISTA ADOLESCENTE

(Este proyecto no es original. Me fue comunicado por E. B., obispo en sus ratos de ocio, quien a su vez lo recibió de labios del anarquista adolescente que menciono, de oficio retratista)

No matéis a los curas, pueblos que despertáis y caéis en la cuenta

de la estafa más grande que edad alguna oliera.

Antología poética de Roque Dalton 52

Por el contrario estimulad su cría,

cebadlos uno a uno con esmero acucioso.

Así podréis ir luego montados en curas gordos al trabajo

-la gasolina siempre tiende a subir-,

dejarlos amarrados a la puerta del bar,

decir -oh desdeñoso ancestro que os resurge-

que el vuestro está más brioso que los otros mostrencos.

Los domingos llevaremos a los niños a las carreras de curas

-único juego de azar que será permitido-

en las cuales brillarán los descendientes pur sang de los obispos.

Habrá curas de tiro y carga, curas trotones, curas sementales,

y tendrán los establos olor a santidad.

Los curas inservibles serán embalsamados

y vendidos como adornos de salón:

la tonsura podrá servir de cenicero.

DE ACUERDO: ES CIERTO QUE TE PARECES A MAY BRITT

Tu cabello es harina de otro costal

prohibido representarlo en este lado de la Cortina de Hierro

enamorado de los saltos mortales casi un exiliado español

tu cabello es mi Guatemala mi Brasil y mi iglesia de San Julián Cacaluta

merece un premio a la mejor realización en el Festival de Pessaro

tu cabello es el capitán Corisco de mi corazón

no lo cambiaría ni por las obras completas de Tom Mix

a tu cabello

“no le interesa determinar el género; prefiere

la ambigüedad, o que los críticos sean quienes determinen”

tu cabello es parcamente heracliteano no abusa de la dialéctica

tu cabello abofetearía a quien lo comparara con una bandera conciliatoria

pero no esquivaría la linajuda similaridad con una gaviota que cae

herida por un granizo tropical

áspero y enemigo como la misma reyerta

tu cabello es como cuando uno chupa un jocote de corona sazón

después de un gran trago de aguardiente de quince centavos

y arroja luego diabólicamente la semilla sobre la espalda de un perrito

que dice “juick” con una tristeza Walt Disney

y huye hacia lo desconocido de la noche entre las carcajadas de los borrachos

Antología poética de Roque Dalton 53

en tu cabello he perdido saliva lágrimas y palabras

un esquema de cuento de Malcolm Lowry en prueba de galeras

y diez diapositivas Agfacolor con íconos de Rubliov

tu cabello quisiera vivir en Alejandría

pero se tiene que quedar aquí en La Habana

en un húmedo rincón del Vedado que sólo en muy escasas ocasiones

logramos construir entre tu espalda y mi pecho

tu cabello necesita solamente una guacamaya lunática

para que suene como las selvas de mi país

tu cabello es harina de otro costal es decir

tu cabello es ahora

blanco.

Yo insisto en que es más bello su negro natural.

TODOS

Todos nacimos medio muertos en 1932

sobrevivimos pero medio vivos

cada uno con una cuenta de treinta mil muertos enteros

que se puso a engordar sus intereses

sus réditos

y que hoy alcanza para untar de muerte a los que siguen naciendo

medio muertos

medio vivos.

Todos nacimos medio muertos en 1932.

Ser salvadoreño es ser medio muerto

eso que se mueve

es la mitad de la vida que nos dejaron.

Y como todos somos medio muertos

los asesinos presumen no solamente de estar totalmente vivos

sino también de ser inmortales.

Pero ellos también están medio muertos

y sólo vivos a medias.

Unámonos medio muertos que somos la patria

para hijos suyos podernos llamar

en nombre de los asesinados

unámonos contra los asesinos de todos

Antología poética de Roque Dalton 54

contra los asesinos de los muertos y los mediomuertos.

Todos juntos

tenemos más muerte que ellos

pero todos juntos

tenemos más vida que ellos.

La todopoderosa unión de nuestras medias vidas

de las medias vidas de todos los que nacimos medio muertos

en 1932.

LAS PALABRAS

I

Es fácil decir

el hombre más grande de este siglo

colgar las palabras como gallardetes

porque otra fiesta va a empezar

el más humano es el más sencillo

corazón del pensamiento y

pensamiento del corazón

(incitados simplemente a alegrarnos

el corazón vuelto un joven acordeón

para himnos y loas)

el que más construyó

el que mejor enseñó la destrucción constructiva

y la sencilla construcción basada en el trabajo

porque a un hombre como él

se puede acudir tranquilamente con un lugar común

con una sentencia sacada de los libros sagrados

o con lo que dice un niño al despertar.

Sin embargo

queremos para nombrarlo palabras sólidas

que resistan en medio de la noche

los nuevos vientos del mundo

palabras hijas de sus palabras

fundadoras

pétreas

inconmovibles

pertrechadoras para la lucha y la fraternidad

Antología poética de Roque Dalton 55

para la lucha de la fraternidad.

Las palabras no para la danza

o la declamación en nuestro mundo urgido

sino para desentrañar la sed

el grito

el proclamado «¡Basta ya!» de los hambrientos

mestizos por la oscuridad de la explotación

y la luz de la furia.

Las palabras para el canto de las conciencias.

II

«Para los campesinos de mi patria

quiero la voz de Lenin.

Para los proletarios de mi patria

quiero la luz de Lenin.

Para los perseguidos de mi patria

quiero la paz de Lenin.

Para la juventud de mi patria

quiero la esperanza de Lenin.

Para los asesinos de mi patria,

para los carceleros de mi patria,

para los escarnecedores de mi patria,

quiero el odio de Lenin,

quiero el puño de Lenin,

quiero la pólvora de Lenin.»

PLAYA NEGRA

Esta sortija de humo que aquí veis,

hermanos de la arena, a pesar de la noche,

heredela en un rato de descuido.

¿Acaso es el anillo perdido en la barriga del delfín,

acaso fue dogal de un hueso fétido,

fétido, digo yo, de tanta vida incalcinable?

Antología poética de Roque Dalton 56

No.

Se trata simplemente

del desgastado símbolo del sueño.

Atado estoy a él

y por su medio a la eficacia del dormido,

a sus agudas sílabas de niebla.

Yo no tengo la marca de la frente o los ojos.

Sólo este anillo de humo.

ACTA

En nombre de quienes lavan ropa ajena

(y expulsan de la blancura la mugre ajena).

En nombre de quienes cuidan hijos ajenos

(y venden su fuerza de trabajo

en forma de amor maternal y humillaciones).

En nombre de quienes habitan en vivienda ajena

(que ya no es vientre amable sino una tumba o cárcel).

En nombre de quienes comen mendrugos ajenos

(y aún los mastican con sentimiento de ladrón).

En nombre de quienes viven en un país ajeno

(las casas y las fábricas y los comercios

y las calles y las ciudades y los pueblos

y los ríos y los lagos y los volcanes y los montes

son siempre de otros

y por eso está allí la policía y la guardia

cuidándolos contra nosotros).

En nombre de quienes lo único que tienen

es hambre explotación enfermedades

sed de justicia y de agua

persecuciones condenas

soledad abandono opresión muerte.

Yo acuso a la propiedad privada

de privarnos de todo.

DORMIR

Mi muerte o mi niñez

Antología poética de Roque Dalton 57

¿cuál la corona

apta para estos días torpes,

digo, para la lámpara

que deba presidir la vislumbrada

suerte de una esperanza misteriosa?

Desorden deleitable:

mi juventud nadara

en tus leches magníficas,

ahogara

sus últimos pudores en tu espuma,

pero ¿hay útil crueldad,

visita de bajeles a la ruta

de las cadenas? ¿Hay temores

que no pare mi mano en modo de ala?

¿Hay finalmente, olvido

en que cuelgue el amor su vasto espacio?

Dormir es leerse el pecho,

bajar hasta las señas de la sangre

arrodillado,

pronunciar la oscurana

hueca como los himnos.

KAPUT

El niño que mostraba el gusanito a los condenados

que inauguró el amor con un perro o una mata de plátano

el niño que prefería la pechuga a las piernas del pollo

el primer denunciador de la pornografía de Blanca Nieves

el niño que fue la perdición de cinco primas

una tía y dos amigas de mamá

el niño que inventó los nuevos mapas

de la acupuntura gozosa

el cerebro gris tras el trono de Havelock Ellis

el niño-no-apto-para-menores-de-18-años

el criado con leche de las Salas-cuna de Gomorra

el niño que le tocó la manzana a Eva

y fue expulsado antes que Adán del aburrido paraíso

el niño que creó la necesidad de las sillas las paredes

los muros las graderías de los stadiums

el niño-tirabuzón el niño-abrelatas

Antología poética de Roque Dalton 58

el niño que no ha perdonado ni al canario

fue finalmente enviado a Dinamarca

porque imagínese usted.

GUERRA

Mi verdadero conflicto

hondureño-salvadoreño

fue con una muchacha.

A LA POESÍA

Agradecido te saludo poesía porque hoy al encontrarte (en la vida y en los libros) ya no eres sólo para el deslumbramiento gran aderezo de la melancolía. Hoy también puedes mejorarme ayudarme a servir en esta larga y dura lucha del pueblo. Ahora estás en tu lugar: no eres ya la alternativa espléndida que me apartaba de mi propio lugar. Y sigues siendo bella compañera poesía entre las bellas armas reales que brillan bajo el sol entre mis manos o sobre mi espalda. Sigues brillando junto a mi corazón que no te ha traicionado nunca en las ciudades y los montes de mi país de mi país que se levanta desde la pequeñez y el olvido para finalizar su vieja pre-historia de dolor y de sangre.

Antología poética de Roque Dalton 59

PARA UN MEJOR AMOR

“El sexo es una categoría política.”

Kate Mills

Nadie discute que el sexo

es una categoría en el mundo de la pareja:

de ahí la ternura y sus ramas salvajes.

Nadie discute que el sexo

es una categoría familiar:

de ahí los hijos,

las noches en común

y los días divididos

(él, buscando el pan en la calle,

en las oficinas o en las fábricas;

ella, en la retaguardia de los oficios domésticos,

en la estrategia y la táctica de la cocina

que permitan sobrevivir en la batalla común

siquiera hasta el fin del mes).

Nadie discute que el sexo

es una categoría económica:

basta mencionar la prostitución,

las modas,

las secciones de los diarios que sólo son para ella

o sólo son para él.

Donde empiezan los líos

es a partir de que una mujer dice

que el sexo es una categoría política.

Porque cuando una mujer dice

que el sexo es una categoría política

puede comenzar a dejar de ser mujer en sí

para convertirse en mujer para sí,

constituir a la mujer en mujer

a partir de su humanidad

y no de su sexo,

saber que el desodorante mágico con sabor a limón

y jabón que acaricia voluptuosamente su piel

son fabricados por la misma empresa que fabrica el napalm

saber que las labores propias del hogar

son las labores propias de la clase social a que pertenece ese hogar,

que la diferencia de sexos

brilla mucho mejor en la profunda noche amorosa

cuando se conocen todos esos secretos

que nos mantenían enmascarados y ajenos.

Antología poética de Roque Dalton 60

LA PEQUEÑA BURGUESÍA

(

Sobre una de sus Manifestaciones)

Los que

en el mejor de los casos

quieren hacer la revolución

para la Historia para la lógica

para la ciencia y la naturaleza

para los libros del próximo año o el futuro

para ganar la discusión e incluso

para salir por fin en los diarios

y no simplemente

para eliminar el hambre

de los que tienen hambre

para eliminar la explotación de los explotados.

Es natural entonces

que en la práctica revolucionaria

cedan sólo ante el juicio de la Historia

de la moral el humanismo la lógica y las ciencias

los libros y los periódicos

y se nieguen a conceder la última palabra

a los hambrientos, a los explotados

que tienen su propia historia de horror

su propia lógica implacable

y tendrán sus propios libros

su propia ciencia

naturaleza

y futuro.

ROQUE DALTON

Entre el soborno y la pared

escogió la pared llena de cuchillos

Entre la rosa y el pan

escogió la rosa, madre de la creación

Entre el cielo y la tierra

escogió la tierra ahíta de sueños

Entre la tempestad y el fuego

no supo o no pudo quizás

y se anticipó a la muerte

alquimia de todo lo vivido.

Antología poética de Roque Dalton 61

Miguel Barnet

Poeta y Narrador. Cuba (1940)

LA MUERTE DE ROQUE DALTON

Compañero Roque:

uno de tus hermanos de América me ha dicho:

“No te preocupes, tú verás,

es otra broma de Roque,

el último pan fresco de su humor

de hombre que tiene la Osa Mayor en su frente;

ahora mismo, en el fondo de una casa

de provincia, a muchachas

y a niños que ríen hasta las lágrimas,

él imita cómo cada uno reacciona

ante la noticia de la muerte de Roque Dalton…”

Han apagado a nuestro hermano a golpes

de infamias y de garras por la espalda.

Guardamos sus cenizas y sus alas

en las rodillas de nuestra ternura.

Ayudamos al mar a consolar y a armar

la lealtad del primer perro

que Roque amó en su infancia.

René Depestre

Poeta y Ensayista. Haití (1926)

¡VIVA EL REY DE LOS NONUALCOS!

Los ricos criollos (de San Vicente) se habían refugiado en la iglesia tratando de resguardar sus riquezas bajo el mando de Aquel que abominó de los potentados y consagró su vida a la pobreza y a la humanidad. Los indios no se atrevían a entrar, atacar el templo. Siglos de prédica opresora les había infundido un fanático temor frente a la divinidad de los blancos, frente a aquel Dios que podía fulminarlos si se decidían a atacar su morada.

Parecía que la estrategia criolla daría resultado. Desde una torre de la iglesia, el cura lanzaba anatemas contra los ejércitos indios. Pero el

Antología poética de Roque Dalton 62

valor del Tayte logró dominar el pánico y la iglesia fue tomada por las huestes nonualcas.

Y allí, en esa iglesia de pueblo, Anastasio Aquino consuma su más formidable acto revolucionario, el que lo consagra como líder, como precursor de los que muchos años después señalarían la religión como un opio que adormece los instintos de la libertad del hombre y lo somete a la explotación de quienes -en nombre de Cristo- se alimentan con la sangre, el sudor y las lágrimas de los desheredados.

Para demostrar a los indios la falsedad de los castigos con que los amenazaba el cura, para que se convencieran de que ningún rayo celeste los abatiría por sacrilegio, Aquino trepó al camarín que resguardaba una ridícula imagen de San José y, derribándola, se ciñó la corona y se cubrió con el manto de la estatua constituyéndose así, a los ojos de los indios, en el gran demoledor de la mentira católica, en redentor auténtico de la raza oprimida, en verdadero apóstol de aquel que dijo

‘Bienaventurados los humildes, porque ellos poseerán la tierra’.

LA SIGUANABA

La que tenía los ojos como el agua profunda

que se viste de negro con las piedras del fondo de la poza

la que tenía la piel apetecible como la pulpa del níspero que mece al aire su miel

entre los pájaros

la que tenía en la saliva el fuego de los peces límpido pedernal del beso casto para los climas del único lecho permitido Sihuélut choza y palacio hizo su cuerpo de espíritus indignos oidor y conversador hizo su corazón de negras lenguas invisibles exagerado y ávido hizo su anhelo de placeres vecinos del asco.

Abandonó su marido y su hijo -Cipitín Este, el del ombligo como una piedrecita de cacao-

y dedicóse a vivir al pie de la lascivia al lado de las palabras que causan dolor.

Antología poética de Roque Dalton 63

Iracundo su ánimo lejos sus previsiones del orden de los dioses hechizó a ese hombre que la quiso entre todos que hizo posible un día el florecimiento de su vientre

poniéndole abejas furiosas en el cerebro que dejaron la tenue tela de su razón agujereada como una red de mar.

Tlaloc ha puesto en ella sus ojos iracundos.

YA TE AVISO…

Patria idéntica a vos misma pasan los años y no rejuvenecés

deberían dar premios de resistencia por ser salvadoreño.

Beethoven era sifilítico y sordo pero ahí esta la

Novena Sinfonía en cambio tu ceguera es de fuego y tu mudez de gritería.

Yo volveré yo volveré no a llevarte la paz sino el ojo del lince el olfato del podenco amor mío con himno nacional voraz ya le comiste el cadáver de don Francisco Morazán a Honduras

y hoy te querés comer a Honduras necesitás bofetones electro-shocks psicoanálisis para que despertés a tu verdadera personalidad

vos no sos don Rafael Meza Ayau ni el coronel Medrano

habrá que meterte en la cama a pan de dinamita y agua lavativas de cóctel Molotov cada quince minutos y luego nos iremos a la guerra de verdad todos juntos para ver si así como roncas duermes como decía Pedro Infante novia encarnizada mama que parás el pelo.

Antología poética de Roque Dalton 64

EL SER SOCIAL DETERMINA LA CONCIENCIA SOCIAL

Las campanas del otoño hacen difícil la primera nevada.

Como si el sacristán fuera el demonio

viejo muñeco de paja puesto a arder para siempre.

La tristeza da tos

y si te descuidas un poco, cariño,

la vida se te vuelve una jornada de Anita la Huerfanita

un solo llanto entre gordos.

En todo caso trabajar en un país socialista

y no ganar para comprar bufanda o guantes

hace amar la metafísica fundamental

desear su violín lila para volver

a la playa donde puedes hartarte de flores por el ombligo.

Ay es que soy funcionario

del Partido Comunista más chiquito del mundo

uno que tratará de hacer su revolución sin miles de muertitos

porque se arruinarían las posibilidades de la agricultura nacional

con las tumbas.

Para colmo de males,

ahora tú me niegas lo poco que me iba quedando

dices lógicamente

“ahora no quiero”

pero es ahora cuando yo tengo frío

y advierto el hueco dejado por la patria

que antes me acariciaba en el pecho.

Odio tu vestido celeste

tu ropa interior llena de trampas tirantes

todo lo que me oculta tus dulces nalguitas sonrojadas

tus pechos de piedra blanca

hechos para la boca de los niños adultos

tu vientre que es mi patio para jugar con soldaditos de plomo

a los ojos de un sol perfectamente inventado.

Salir a estas horas a la calle

borra todos los pecados del mundo

además ver tanto pájaro muerto

(eso que nunca dicen del invierno que nace)

no se me cura lejos de tus ojos:

Antología poética de Roque Dalton 65

soy tan semi-fascista como Kafka.

Mañana el paso hacia el comunismo tendrá un día menos

regocíjate

el invierno derribará un día más

entre la niebla saludabilísima

más de algún hijo de puta

seguirá riendo por lo que dicen del Che Guevara

y en los supermercados

las gordas viejas seguirán la línea de la cola pacífica

para comprar muchas compotas y yogurt.

América Latina es una bella anaconda

que se golpea los dientes a colazos

uno no sabe nada de política

pero se ha oído decir que tiene su corazoncito

ahí el problema de exponer la ternura a las cataratas

dejar que la serenidad pasee descalza

sobre una alfombra de gigantescas parásitas

hacer huir la idea del verde de las copas de menta

y dedicarla a esa mayor parte del arco iris

formada por las loras salvajes.

Un día diferente a este

hace treinta años

hacía yo madre a mi madre

un día como este hace treinta años

oraban los oradores del VII Congreso

de la Internacional:

pronto necesitaré anteojos

y unos masajes para reducir la barriga

pues mi figura actual no da mayor decoro

niega respaldo a mi famosa fuga de la cárcel.

El frío ha dado frutos en mi vida

oh dorada visión cuyo nombre

no puedo poner aquí:

sobre todo esta sed de ti que es cobardía política

olvido en mayor grado

del ceño que aseguran debería

mantener.

Déjame quedarme en el horno divino

afuera sólo las brujas espolean su escoba entre las techumbres

Antología poética de Roque Dalton 66

tan llenas de hollín y tan ajenas

a mi cultura de humus y peñas viscosas

(no quiero darte otro cursillo sobre la naturaleza tropical

quiero quedarme a dormir contigo

hacer el amor siete u ocho veces

hasta que no puedas alzar el brazo desmayado del suelo

y en la cama un mundo de cinc herido por el ácido

sea el clima heredado desde la alegre culpa).

Te cantaría entonces una canción mexicana

con ciertas alteraciones que te harían feliz

te aceptaría sin las bromas usuales

que Sholojov mereció el Premio Nobel

y que la poesía soviética tiene cruciales diferencias

con el chewing gum.

(La asimilación crítica de la realidad

debe ir más allá de rascarse la cabeza

y decir en cualquier idioma lo equivalente a “coño”

-esto no puedes escucharlo

pues se supone que solamente lo pienso

convención muy usada hoy en la poesía

o en la novela sicológica-. Sigamos.)

No creo que deba seguirte embadurnando con la infancia

ese huevo salvaje de mi vida en el fondo del largo corredor

mas bien debo hacer los gestos del adiós

buscar el impermeable

hacer una pelota con la última caja de cigarrillos

en el más probatorio desconsuelo.

El brazo del mar es más poderoso que el ala de la paloma

en él nos bañamos asustados

pero no nos sirve para volar:

las majestades más pobres tiemblan

cuando los poetas se caen por las ventanas como Caupolicán.

(Esto es lo que se llama proverbios sobrantes.)

Recuerdo que las campanas sirvieron para iniciar esta charla

pero nada pueden contra tu silencio y tu desdén

el sacristán no es el demonio

es un imbécil que huele a sudor de viejo

y que debe andar como yo con el sueldo atrasado

(mañana tenemos otro día de Conferencia

Antología poética de Roque Dalton 67

y hasta mi habitación hay una buena hora de tranvía).

Esta noche no tuvimos cognac sólo esas uvas demasiado dulces

(el ser social juega ping-pong con la conciencia de uno

sobre todo en invierno).

LA SOBERANÍA

El guerrillero nicaragüense

Augusto César Sandino

dijo a los militares yanquis

que habían invadido Nicaragua:

“La soberanía de un pueblo no se discute:

se defiende con las armas en la mano.”

Cuando el levantamiento obrero-campesino

en El Salvador en 1932

los yanquis y los ingleses propusieron

al General Maximiliano Hernández Martínez

desembarcar tropas en el Puerto de La Libertad

para ayudarle a reprimir la rebelión.

El General Martínez dijo que eso no era bueno para la soberanía nacional

y les envió a los almirantes un telegrama

que a su vez él había recibido de parte del General José Tomás Calderón,

más conocido como “Chaquetilla”,

Jefe de Operaciones de la Fuerzas Punitivas del Gobierno salvadoreño

en labores de Pacificación en la Zona Occidental de la República.

El telegrama decía así:

En saludo a honorables comandantes declaramos

situación absolutamente dominada fuerzas gobierno

El Salvador. Garantizadas vidas propiedades

ciudadanos extranjeros

acogidos y respetuosos leyes de la república.

La paz está establecida en El Salvador.

Ofensiva comunista desechada

sus formidables núcleos dispersos.

Hasta hoy cuarto día de operaciones

Antología poética de Roque Dalton 68

están liquidados cuatro mil ochocientos comunistas.

Martínez se pasó trece años defendiendo así

la soberanía nacional.

En los últimos 40 años

12 nuevos gobiernos

se han ido pasando de mano en mano

esa tremenda responsabilidad.

REVISIONISMO

No siempre. Porque, por ejemplo, en Macao, el opio es el opio del pueblo.

LA GRAN BURGUESÍA

Los que producen el aguardiente

y luego dicen que no hay que aumentar el sueldo

a los campesinos

porque todo se lo van a gastar en aguardiente.

Los que en la vida familiar

hablan exclusivamente en inglés

entre cuadros de Dubuffet y cristales de Bohemia

y fotografías tamaño natural

de yeguas traídas de Kentucky y de Viena

y nos cobran diariamente en sudor y sangre

su doloroso despertar cotidiano

en este país de indios sucios

tan lejos de New York y París.

Los que han comprendido que Cristo

si se miran bien las cosas

fue realmente el Anticristo

(por todo eso de amaos los unos a los otros

sin distinguir entre los pelados y la gente decente

Antología poética de Roque Dalton 69

y esto de los cristianos primitivos conspirando

en la complicidad de las catacumbas

y de la agitación contra el Imperio Romano

y el pez tan parecido al martillo y la hoz)

y que el verdadero Cristo nació en este siglo

y se llamó Adolfo Hitler.

Los que votan en El Salvador

por el Presidente electo de los Estados Unidos.

Los que propician la miseria y la desnutrición

que produce a los tísicos y a los ciegos

y luego construyen

hospitales tisiológicos y centros de rehabilitación de ciegos

para poderlos explotar

a pesar de la tuberculosis y la ceguera.

Los que no tienen patria ni nación aquí

sino sólo una finca

que limita al noreste con Guatemala al norte con Honduras

al sureste con el Golfo de Fonseca y Nicaragua

y al sur con el Océano Pacífico

en la cual finca los americanos han venido

a montar algunas fábricas

y en donde poco a poco han ido surgiendo

ciudades pueblos villas y cantones

llenas de brutos que trabajan

y de brutos armados hasta los dientes que no trabajan

pero mantienen en su puesto

a los brutos que trabajan.

Los que dicen a los médicos y a los abogados y a los arquitectos

y a los agrónomos y a los economistas y a los ingenieros

que quien a buen palo se arrima buena sombra lo cobija

y que hay que hacer cada año Códigos Penales más drásticos

y hoteles y casinos iguales a los de Miami

y planes quinquenales iguales a los de Puerto Rico

y operaciones civilizadoras

consistentes en eliminarles la mancha azul del culo

a los distinguidos señores y señoras

y regadíos que lleven la poquita agua de todos

exclusivamente hacia la tierra donde crece

ese buen palo que tan buena sombra da

sobre todo a quienes no están profesionalmente dispuestos

a dar vela en el entierro a tanto jediondo y a tanto descalzo.

Los que para tener libertad de prensa

compraron diarios y radios y plantas de TV y derechos constitucionales

Antología poética de Roque Dalton 70

con todo y periodistas y locutores y camarógrafos

y compraron la constitución política con todo y

Asamblea Legislativa y Corte Suprema de Justicia.

Los que para dormir seguros

no pagan el sereno de la cuadra o del barrio

sino directamente al Estado Mayor Conjunto

de las Fuerzas Armadas.

Los que

efectivamente

tienen todo que perder.

CONSEJO QUE YA NO ES NECESARIO EN NINGUNA PARTE DEL MUNDO PERO QUE EN EL SALVADOR…

No olvides nunca

que los menos fascistas

de entre los fascistas

también son

fascistas.

ROQUE DALTON COMO SÍNTOMA

La salud o los achaques por los que atraviesa un proyecto revolucionario pueden medirse por la aparición de ciertos síntomas. En no pocas ocasiones, esos síntomas suelen ser pequeñas manifestaciones que suelen pasar desapercibidas. Por el contrario, cuando los síntomas rompen los ojos y resultan inocultables, estamos ante signos irreversibles que muestran que aquellos empeñados en cambiar el mundo son dignos de la mayor confianza o, por el contrario, que llegó la hora de poner distancias con el horror.

En el primero de los supuestos, entran de lleno los neozapatistas, gentes tan especiales que se han dado en guardar silencio durante más de un año y denominar ese silencio una nueva forma de lucha, inspirados en su consigna que habla de “caminar preguntando”, o sea, cediendo la palabra a quienes deben realmente indicar los caminos. El asesinato del poeta revolucionario salvadoreño Roque Dalton, a manos de sus propios camaradas de armas y poniendo como excusa las discrepancias políticas, nos coloca en las antípodas.

Antología poética de Roque Dalton 71

Vivía en Madrid a comienzos de los ‘80, cuando me sorprendió el titular del diario El País al mencionar la “muerte” de la comandante Ana María y pocos días después de Salvador Cayetano Carpio, comandante Marcial. Ambas muertes, doloroso es recordarlo y más aún lo sería entrar en los detalles, fueron en buen romance, un simple ajuste de cuentas en uno de los grupos guerrilleros más importantes del país desangrado por la guerra civil. La noticia, que demoramos días en confirmar (quizá por aquello de no creerle a la prensa burguesa), fue un mazazo en la confianza revolucionaria. Era duro de tragar que alguien como Marcial hubiera estado implicado en el asesinato de una compañera de la talla de la comandante Ana María.

Confirmados los datos esenciales, incluyendo la participación de la comandancia sandinista en la “resolución” del diferendo interno en las FPL (grupo al que pertenecían ambos), llegó la hora de la reflexión. Fue indagando en las raíces de este triste episodio, como llegué a conocer un caso tan similar como fue la muerte de Roque Dalton. Nunca entendí los por qué de tantas reticencias para entrarle a temas tan difíciles como necesarios. ¿Acaso aún no habíamos superado el estalinismo? ¿Es inevitable que la revolución termine devorando a sus propios hijos? ¿Los ejércitos revolucionarios son eso, ejércitos con otro apellido y nada más?. Sigo sintiendo la misma incomodidad a mi alrededor, y en mí mismo, a la hora de pensar estos temas. Confieso que no he llegado a conclusiones muy sólidas pero, por las dudas, tiendo a desconfiar cada vez más de cualquier tipo de ejército y también de quienes tienen muchas certezas y rehuyen las dudas y las preguntas. Tal vez por eso hace una década me entusiasmé con el zapatismo y sigo convencido de que son algo diferente. ¡Aspiran a desaparecer y en diez años han disparado apenas cuatro tiros! Y, sobre todo, caminan preguntando.

Roque Dalton debería ser el tema de cabecera, el que quita el sueño, a cualquier militante, y cuanto más revolucionario se crea, tanto mejor. Quizá por eso, y en homenaje a los miles de Roques asesinados por sus propios compañeros, decidí estampar frente a mi mesa de trabajo, en letras muy grandes, una frase de Michel Foucault que muchos compañeros me critican: “¿Cómo hacer para no volverse fascista cuando (sobre todo cuando) uno se cree un militante revolucionario?”

Raúl Zibechi

Periodista y Escritor. Uruguay (1952)

Antología poética de Roque Dalton 72

HISTORIA DE UNA POÉTICA

Para E. S.

Puesiesque esta era una vez un pueta

de aquí del país

que no era ni bello ni malo como Satanás

(como él soñaba que era)

sino mero feyito y pechito y retebuena gente

que a puras cachas hacía el tiempo para escribir

entre sus estudios de Teneduría de Libros

y su trabajo en los Juzgados.

El pueta nacional amaba a la justicia y a las muchachas

(tal vez un poquito más a las muchachas que a la Justicia)

(pero eso no es tan pior si uno no sabe

el talle que tiene la justicia por estos lares)

y sábado a sábado hacía sonetos al pueblo

al futuro que vendrá

y a la libertad para tirios y troyanos

todo ello ya con la mirada llameante

después de haber llamado pan al maíz

y vino al guaro.

Así fue su vida y su obra

de las que se hablaba en las tertulias de “La Masacuata”

y que hasta llegaron a despertar

un comentario benevolente de Roberto Armijo.

Un día sucedió que subió hasta las nubes el precio del papel:

y tanto en los Juzgados como en la Academia

le racionaron implacablemente las hojas al pueta

a fin de que no las desperdiciara en nada que no fuera

su tétrico trabajo judicial y su aprendizaje contable.

El Pueta echó de ver clarito

y para más señas en un día de la semana bastante alejado del sábado

que en el fondo de todo había un atentado contra la poesía

que no se podía quedar así

por mucho y que el gobierno hablara del alza del petróleo.

Fue entonces que comenzó a escribir en los muros

con su mero puño y letra

en los tapiales y en las paredes

y en los grandes cartelones de las propagandas.

No le fue leve el cambio

muy por el contrario

al principio

cayó en profundas crisis de concepción creadora.

Antología poética de Roque Dalton 73

Es que en los tapiales no lucían bien los sonetos

y frases que antes le embriagaban como

“oh sándalo abismal, miel de los musgos”

se miraban todas cheretas en las paredes descascaradas.

Además los serenos y los orejas

y los cuilios y los Guardias Nacionales

de todas maneras se lo iban a encumbrar

(si es que no lo venadeaban de entrada)

aunque lo que pintara en los muros fueran versos como

“fulge, lámpara pálida, tu rostro entre mis brazos”

o

“yo te libé la luz de la mejilla”

o

“no hay Dios ni hijo de Dios sin desarrollo”.

De ahí que el pueta agarrara vara de una vez

y se metiera a la guerrilla urbana

(ERP: Sección de Propaganda y Agitación de la Dirección Nacional)

para quien ahora pinta en los muros

cuestiones como estas:

“viva la guerrilla”

“lucha armada hoy – socialismo mañana”

“ERP”.

Y si alguien dice que esta historia es

esquemática y sectaria

y que el poema que la cuenta es una

tremenda babosada ya que falla

“precisamente en la magnificación de las motivaciones”

que vaya y coma mierda

porque la historia y el poema

no son más que la puritita verdá.

JURO QUE LO OÍ DECIR

“Salvo en una sociedad completamente justa,

lo mejor de la vida

es ser jefe.”

Antología poética de Roque Dalton 74

BUSCÁNDOME LÍOS

La noche de mi primera reunión de célula llovía mi manera de chorrear fue muy aplaudida por cuatro o cinco personajes del dominio de Goya todo el mundo ahí parecía levemente aburrido tal vez de la persecución y hasta de la tortura diariamente soñada.

Fundadores de confederaciones y de huelgas mostraban

cierta ronquera y me dijeron que debía escoger un seudónimo que me iba a tocar pagar cinco pesos al mes que quedábamos en que todos los miércoles y que cómo iban mis estudios y que por hoy íbamos a leer un folleto de Lenin

y que no era necesario decir a cada momento camarada.

Cuando salimos no llovía más mi madre me riñó por llegar tarde a casa.

SOBRE MODERNAS CIENCIAS APLICADAS

La ecología es el eco

producido por el estruendo

con que el capitalismo destruye el mundo.

Pues, independientemente de lo que diga la Universidad,

la ecología mas que una ciencia es

un discreto velo, un ungüento lubricante y,

en el mejor de los casos,

una aspirina científico-técnica.

De su validez y eficacia puede decirse

que mientras la destrucción capitalista

siga produciendo ganancias a los dueños del mundo

y sea más importante que la conservación ambiental,

la única posibilidad de ser importante

que tiene la ecología

es seguir siendo un negocio.

Antología poética de Roque Dalton 75

EL POEMA DE SUS HECHOS

Nació lejos de Dios padre bien a la izquierda

sembró maíz y maceró la hoja añilera

sobrevivió bajo el sol a plena sed y plena hambre

se refugió en el amor cuando aún era un niño.

Después se levantó contra el Gobierno de los blancos

de los ladrones de la tierra

contra la elevación de los impuestos

que era nada más que otra condena a muerte

y contra la caza de hombres para el ganado de la guerra

el Ejército de las guerras de los blancos.

Para comenzar a pelear inventó la emboscada

“cien arriba y cien abajo”

y con lanzas de hüiscoyol y cañones de madera de canoa

derrumbó todos los siglos de tradición militar española.

Su punto débil fue la falta de información

porque no supo nunca que había ganado la guerra

que había hecho huir al Gobierno de la Capital

y que el poder político de la Nación

esperaba con las piernas abiertas a las tribus nonualcas.

También fue muy malo que se le emborrachara toda la tropa

y sufriera su primer derrota

de manos de las mujeres del mercado de Zacatecoluca.

Luego vinieron la traición y Las Leyes de la Historia

y la potencia del enemigo.

Fue el Espartaco de El Salvador

el Marulanda y el Yon Sosa y el Patricio Lumumba

del siglo XIX en El Salvador.

DORADAS CENIZAS DEL FÉNIX

Doradas cenizas del fénix pero del fénix de los Ingenios rapto demorado de la belleza que levanta su propio circo palabra que se desintegra y se desintegra

Antología poética de Roque Dalton 76

en el kilometraje gratuito de la vida oh despojos apenas ingrato viejo error de la vieja pecera que me ladra en el pecho.

Ni la llave del olvido ni el sol del amor resisten vuestra mohosidad integral incorporadora como una maldición sales para cultivar el verdín de la muerte despojos despojos Doradas cenizas del fénix.

GUATEMALA FELIZ

Cada país tiene

el Premio Nobel que se merece.

ATADO AL MAR

Entre la espuma sucia, bajo los desechos

de los conglomerados,

entre los regalos forzosos del río,

de su veloz crueldad,

entre las fosforescencias crudas,

recién nacidas que otorga la luna,

cara a cara con este pedazo de vastedad

desde el hierro sonoro del muelle número siete,

haciendo ostentación de mi hambre colgada en la caña de pescar

veo tu nombre.

El agua es como el olvido, siempre presente,

y los aromas muertos

apenas son agujas tragadas por mi ensimismamiento.

Yo, el hambre y tu rostro,

el mar lento y lo que sobrenada

tal el paisaje.

Antología poética de Roque Dalton 77

¿Martes, la medianoche, Octubre?

(Cuando niño quería huir

del mar al mar en un velero blanco.

Pero la orilla no es el mar, la orilla

tiene uñas poderosas, garras que atrapan para siempre

y que te dan miseria, amor (¡amor!),

un pedazo de tela por qué luchar para cubrir los huesos,

un escombro de vino, un número de fila

para esperar todos los días un pétalo de niebla.

En la orilla nace la culpa, se hace sueño la culpa.)

¿Martes, la medianoche, Octubre, año final

de mi desesperación -tan prudente

la pobrecita hasta ahora-?

Tu rostro permanece en mi sueño culpable,

derrota las vecindades agudas.

Ven, flor de frío, quédate hasta muy tarde

conmigo,

déjame la ceguera.

POEMS IN LAW TO LISA

¡Vámonos! ¡Vámonos! Estoy herido…

César Vallejo

I

Lisa:

desde que te amo,

odio a mi profesor de Derecho Civil.

¿Puedo pensar en compraventas

con rostros de ventanas de cárcel,

en la teoría de la causa que me parece un túnel

lleno de grillos rojos y de raíces que se frustraron sin el sol,

en hipotecas con tuberculosis,

en el registro

de la asaltante propiedad raíz?

¿Puedo pensar en eso, digo,

si tengo en pos de mi ansia tus grandes ojos simples

y oscuros como un lago nocturno,

tu voz reciente como la fresca madrugada de mañana,

Antología poética de Roque Dalton 78

tu aroma musical -oh, fugitiva-

que guardo entre los dedos de mi mano derecha?

Lisa, la transparente

hija del aire:

tu desnudez me pide

el matutino sol de la pradera,

mis manos descendiendo desde la flor del agua

para salvar tu sangre

de las arterias verdes de la grama.

Y yo, pobre galeote de este siglo,

siervo inconcluso del hastío y la sangre,

te escribo y te amo mientras todos hablan

de los contratos de adhesión.

Ah, Lisa, Lisa, estoy

completamente herido.

II

Pobre de mí, querida,

solo con mi terror entre los Códigos,

estudiando Derecho con carne de presidio,

negando al cielo entre muchachos gordos

que creen firmemente en los rinocerontes,

pensando siempre en encontrar un bar

en donde si quitáramos las mesas

quepan la madrugada y tú junto a mis ojos.

Pobre de mí,

pobre de mí,

que soy marxista y me como las uñas,

que amo los suaves garfios de la arena,

las palabras del mar y la simplicidad de la gaviotas;

que odio los Bancos,

las inyecciones de complejo B,

la nocturna crueldad de los motociclistas

que lanzan rudas piedras al ángel de los sueños;

pobre de mí, querida,

pobre de mí,

pobre de este muchacho que nunca hirió a los árboles,

a quien todos exigen estos días

que lea amablemente a Jellinek,

que se acueste desnudo con las tarifas aduanales

y así jure ante el viento que el juez es superior al asesino.

Antología poética de Roque Dalton 79

Ah, Lisa, Lisa, estoy

completamente herido.

O. E. A.

El presidente de mi país

se llama hoy por hoy coronel Fidel Sánchez Hernández.

Pero el general Somoza, presidente de Nicaragua,

también es presidente de mi país.

Y el general Stroessner, presidente del Paraguay,

es también un poquito presidente de mi país, aunque menos

que el presidente de Honduras o sea

el general López Arellano, y más que el presidente de Haití

Monsieur Duvalier.

Y el presidente de los Estados Unidos es más presidente de mi país

que el presidente de mi país,

ese que, como dije, hoy por hoy,

se llama coronel Fidel Sánchez Hernández.

EL PRÍNCIPE DE BRUCES

Era la hora de la injuria la fugaz época de la maldición

cuando mi padre recomenzó en mi otra prueba.

Yo era el único súbdito que le quedaba a su locura

y aunque hasta entonces solía abofetearme de cuando en cuando

me hizo el honor de confiarme la marca negra de la ceniza en la frente.

Era noche para el gentío sin antorchas

por el clima propicio y el color de la selva

pero a la sazón estábamos solos y como con temor de avergonzarnos

de tal manera que mi padre fue rápido en la consagración.

Me abandonó antes de que me lavase el rostro en su presencia

con agua despaciosa del cenote sagrado.

Decidí no destruir antes del amanecer la marca mágica

decidí descubrirla a mis ojos mirándome en el agua

sabía que con ello pisaba en un terreno mortal

Antología poética de Roque Dalton 80

pero más fascinábame la ascensión a la sabiduría.

A los tres días me encontraron muerto

rodeado de aves de rapiña muertas

mi padre fue por agua al pálido cenote

y me lavó la cara sin llorar.

LA JOIE DE AIMER

No me ames

para agotar tu destino.

No me ames

con la fe de construir una tragedia contemporánea.

Ríete a todas luces, cariño.

Ríe en toda esta etapa de bella vecindad.

Ríete, ríete,

aunque sea de mí.

PREGUNTAS PARA VIVIR

¿Quedarse más acá de la palabra?

Reestrenar la coraza indiferente que desde el polvo estable

alzaron los abuelos contra el abrazo múltiple?

¿Violentar la pupila muy a pesar del alba?

¿No defender el surco de vegetal preñez,

su futuro de pan que anuncian lluvias áureas?

¿Caminar sin sentido como un asta cobarde?

¿Caer

después de adivinar,

o ver,

o conocer?

¿No dar la mano ante la mano, el pecho

ante el fusil?

¿Llorar?

¿Convencernos el brazo antes de conquistar la empuñadura de la espada?

¿Regatearle a los himnos su vasija de carne,

sus ecos conturbados formando un genital ascendimiento?

¿Callar?

¿Callar?

Antología poética de Roque Dalton 81

SANGRE EN EL SALVADOR

¡Y tanta sangre en un país tan breve!

Sangre y sangre creciendo día a día.

Sangre sin paz sobre la hierba llueve.

Sangre desnuda, hirviente, luego fría.

Sangre en el pie que trémulo se mueve

sobre la sangre que en el cuerpo ardía.

Sangre viva en la mano que se atreve

a despertar la sangre que dormía.

Voz de sangre en el aire de la sierra.

Sangre plural, con sed, sobre la tierra.

Sangre que se asesina o se tortura.

Sangre en la casa. Sangre en el camino.

Sangre que busca a mares su destino

entre las sangres de la noche oscura.

Manuel Díaz Martínez

Poeta. Cuba (1936)

NADIE TAN LATINOAMERICANO Y MULTITUDINARIO

Sufría de amor por El Salvador,

se moría de frío por El Salvador

y de rabia y de risa.

De Roque todos hablan a risa abierta,

como si no hubiera muerto,

como si no lo hubieran matado

los mismos guerrilleros empeñados

en su misma lucha.

De Roque, todos los que lo conocieron

dicen que era un personaje a todo dar,

y resulta fácil imaginarlo

haciendo del entusiasmo y de la sinceridad

un mérito literario.

No, los vientos no huyeron de su asombro

y su cara.

Roque Dalton

Antología poética de Roque Dalton 82

asesinado a los cuarenta años

fue siempre,

hasta el último momento,

un sorprendido,

un cielo tomado por asalto,

una risa interrumpida.

Y de la cara de Centroamérica

no huirá tampoco el viento,

porque sabrá levantarse

y en el último momento

disparará contra el asesino.

Elena Poniatowska

Periodista y Narradora. Francia (1932)

ARTE POÉTICA 1974

Poesía

Perdóname por haberte ayudado a comprender

que no estás hecha sólo de palabras.

PREPARAR LA PRÓXIMA HORA

No querría pensar en el destino. Por alguna razón

lo asocio a olvidados tapices de vergüenza y majestad

donde un rostro impasible

(como el de Selassie)

luchase por imponerme una marca eterna. Sólo el aire

absurdo de frío en este mi país-sartén, aplaude

hasta llegar al corazón en esta hora. Oh asalto,

oh palabras que ya no pronunciaré igualmente,

sitio de comisiones para los abuelos que regresan.

Esta mañana el vigilante trajo tan sólo sobras

para mí -no ha sufrido, el pobre-

que con la niebla han dado nombre al día.

Son trozos muertos de sal de algún marisco muerto,

tortillas de maíz atacadas con esa vieja furia

sin más lugares tibios que vejar,

restos de un arroz bronco como de tres abanderados soberbios

Antología poética de Roque Dalton 83

ocupados en perdonar vidas de corderos y crudas lógicas.

La pared está llena de fechas que cargo zozobrante,

piezas de la fatiga final, desnuda, que gritan y que son

peores testigos de algo que ni mis lágrimas borrarían

(¿el miedo?).

He orado (soy Fausto), me he dado besos en las manos

me he dicho ancianamente

haciendo rebotar el aliento en un rincón helado de la celda:

“pobrecito olvidado, pobrecito,

con la mayor parte de la muerte a tu cargo,

mientras en algún lugar del mundo alguien desnuda bellas armas

o canta himnos de rebelión que sus mujeres prefieren a las joyas

tú escuchas marimbas de miel

después de ser escupido por un déspota de provincia,

sientes el rumor de tus uñas

creciendo contra la piel del zapato,

hueles mal (esto lo ampliaré en otra parte),

tratar de hallar una señal que diga “vivirás”

aún en una mariposa o un hato de tempestades…”

Aleluya estricta, bien gritada ante las estrellas imposibles,

qué bella viene de pronto la cólera:

filo inmenso, cuánto vales a mi alma,

homenaje a los sacrificados sin bellos puntos finales,

cólera, cólera, oh madre preciosa, justa raíz de sed,

has llegado…

En el patio lejano la luz del sol

será como una gata blanca. ¿Estoy acaso listo

para dejarme ver la cara en la próxima hora del agua?

Sí. Pediré un cigarrillo.

LA CABEZA CONTRA EL MURO

(Conclusión filosófico-moral)

La materia es dura, la materia es indestructible: por lo tanto la materia es incomprensiva,

Antología poética de Roque Dalton 84

la materia es cruel.

CASI ELEGÍA

para B. C.

No es que me entusiasmara demasiado tu olor a miel

yo venía de un hervidero de abejas

y prefería asociaciones de ideas que culminaran en Bambi

pero el maduro azar y sus implicaciones

las labores astrales de las señoras que dan los permisos

lo echarían todo a perder.

A pesar de que tu aspecto de venadito era reglamentario

y tu desnudez no tenía aún la menor herrumbre

por el contrario atraía a los gatos como un tazón de leche

y en ella se podía uno refugiar de la policía

o retener a la Cenicienta hasta el siguiente atardecer

o cortar mangos tiernos ya peladitos y salados

o mojar puntas de flechas en una estrofa de la Internacional.

¿Por qué entonces nuestro retrato de bodas

iba a ser el retrato de bodas de nuestros hijos?

Las hojas se secaron entre las obras de Kipling

huélelas y recuérdame

límpialas de diamantes y recuérdame

pon polvo de su polvo en los deseos de tu juventud.

La culpa es de la vida que se deja vivir

amor mío.

EL SALVADOR SERÁ

El Salvador será un lindo

y (sin exagerar) serio país

cuando la clase obrera y el campesinado

lo fertilicen lo peinen lo talqueen

le curen la goma histórica

lo adecenten lo reconstituyan

y lo echen a andar.

Antología poética de Roque Dalton 85

El problema es que hoy El Salvador

tiene como mil puyas y cien mil desniveles

quinimil callos y algunas postemillas

cánceres cáscaras caspas shuquedades

llagas fracturas tembladeras tufos.

Habrá que darle un poco de machete

lija torno aguarrás penicilina

baños de asiento besos pólvora.

MIS MILITARES III

LOS H. P. (HIJOS PRÓDIGOS)

Los soldados ingleses mataron

chipriotas,

árabes,

tanganikenses,

georgianos,

persas,

hindúes,

pakistanos,

chinos,

turcos,

polinesios.

Los soldados ingleses hoy matan

irlandeses.

Así retorna el tigre al hogar,

a la cultura cristiana,

a la civilización occidental.

Así hermana el tigre a los hombres:

en la patria, en la cultura de la muerte.

DESNUDA

Amo tu desnudez

porque desnuda me bebes con los poros,

como hace el agua cuando entre sus paredes me sumerjo.

Antología poética de Roque Dalton 86

Tu desnudez derriba con su calor los límites,

me abre todas las puertas para que te adivine,

me toma de la mano como un niño perdido

que en ti dejara quietas su edad y sus preguntas.

Tu piel dulce y salobre que respiro y que sorbo

pasa a ser mi universo, el credo que me nutre;

la aromática lámpara que alzo estando ciego

cuando junto a las sombras los deseos me ladran.

Cuando te me desnudas con los ojos cerrados

cabes en una copa vecina de mi lengua,

cabes entre mis manos como el pan necesario,

cabes bajo mi cuerpo más cabal que su sombra.

El día en que te mueras te enterraré desnuda

para que limpio sea tu reparto en la tierra,

para poder besarte la piel en los caminos,

trenzarte en cada río los cabellos dispersos.

El día en que te mueras te enterraré desnuda,

como cuando naciste de nuevo entre mis piernas.

27 AÑOS

Es una cosa seria

tener veintisiete años en realidad es una de las cosas más serias en derredor se mueren los amigos de la infancia ahogada y empieza a dudar uno de su inmortalidad.

LO QUE FALTA

… la otra persona, como persona,

se ha convertido en una necesidad para él …

Marx

“Los clásicos son interesantes”:

Antología poética de Roque Dalton 87

blasfemia mía de ayer, al salir de ver Romeo y Julieta.

Hoy aumentó la cuota de tomates para ensalada

y aparecieron unas acelgas enormes.

El pan sobra, los huevos alcanzan, el arroz y los frijoles

aburren como las cataratas.

La escasez da un poco de hambre mental

y muchísima de la otra, decía ayer el gordo Flores.

Pero con la merluza y dos bistecs

dejaremos atrás la semana.

Lo que verdaderamente falta en Cuba

eres tú.

MIEDO

a Julio Cortázar

Un ángel solitario en la punta del alfiler oye que alguien orina.

LO QUE ME DIJO UN LOCO

Me contaste que tu padre era un pequeño mar.

Que los ángeles son unos estupidillos

pero por las noches hacen mucho daño con sus uñas de cola de cometa.

Me contaste que en tu casa la lluvia naufraga

y tus hermanas castran furiosas los almendros.

Me contaste que los sedientos son la gran esperanza.

Que silbar en los parques es confesarse impotente

de recuperar el vino de las palabras que uno dice de niño.

Me contaste que la mujer gorda te era desconocida

y que por eso odiabas los gestos de su espalda.

Antología poética de Roque Dalton 88

Me contaste que era mejor no salir a la calle

porque a cierta edad es obtuso hacer víctimas.

Me contaste que hay algo que se llama luz

imposible de explicar con las manos.

Me contaste que los árboles no son los principales enemigos

y que no debía creer nada de lo que hablan

desde el otro lado de las rejas.

PERDIDO

Oh amor de la violencia que adivino

desde mi acongojada soledad

tálamo malvenido que hoy querría

junto a mi pobre garra en abandono.

Risa para los niños crueles del sueño

consigue solamente mi cara feroz

grave comprobación en este tiempo injusto

en que la edad me daba la primera flor seca.

Oh cómo la sangre las batallas los arrasamientos

son sólo cosa de esos mismos niños

y cómo lo frenético es a lo vivo como una lluvia roja

calificando un campo de nieve matinal.

Siete palabras señalan mis siete sueños

y entre ellas derrota es la que duele más

pero la calma es demasiado cara

en el camino andamos en el camino andamos.

VIEJOS COMUNISTAS Y GUERRILLEROS

Ha habido en el país buenas personas

dispuestas a morir por la revolución.

Pero la revolución en todas partes necesita personas

que no sólo estén dispuestas a morir

Antología poética de Roque Dalton 89

sino también dispuestas a matar por ella.

De aquellas buenas personas el Che decía:

“Son capaces de morir en las cámaras de tortura

sin soltar una palabra,

pero son incapaces de tomar por asalto

un nido de ametralladoras.”

Y es sabido que el enemigo de clase

para defender la explotación no sólo emplea

las cámaras de tortura

sino también nidos de ametralladoras

y muchísimas cosas más por el estilo.

En resumidas cuentas:

sólo aquellos que estén dispuestos a morir y matar

llegarán hasta el final siendo buenas personas

para la revolución.

Porque será por ellas que habrá revolución.

Aunque la revolución termine por ser para

todas las buenas personas.

TERCER POEMA DE AMOR

A quienes te digan que nuestro amor es extraordinario

porque ha nacido de circunstancias extraordinarias

diles que precisamente luchamos

para que un amor como el nuestro

(amor entre compañeros de combate)

llegue a ser en El Salvador

el amor más común y corriente,

casi el único.

A ROQUE

Llegaste temprano al buen humor

al amor cantado

al amor decantado

llegaste temprano

al ron fraterno

a las revoluciones

Antología poética de Roque Dalton 90

cada vez que te arrancaban del mundo

no había calabozo que te viniera bien

asomabas el alma por entre los barrotes

y no bien los barrotes se aflojaban turbados

aprovechabas para liberar el cuerpo

Usabas la metáfora ganzúa

para abrir los cerrojos y los odios

con la urgencia inconsolable de quien quiere

regresar al asombro de los libres

le tenías ojeriza a lo prohibido

a las desgarraduras para ínfula y orquesta

al dedo admonitorio de algún colega exento

algún apócrifo buen samaritano

que desde europa te quería enseñar

a ser un buen latinoamericano

le tenías ojeriza a la pureza

porque sabías cómo somos de impuros

cómo mezclamos sueños y vigilia

cómo nos pesan la razón y el riesgo

Por suerte eras impuro

evadido de cárceles y cepos

no de responsabilidades y otros goces

impuro como un poeta

que eso eras

además de tantas otras cosas

ahora recorro tramo a tramo

nuestros muchos acuerdos

y también nuestros pocos desacuerdos

y siento que nos quedan diálogos inconclusos

recíprocas preguntas nunca dichas

malentendidos y bienentendidos

que no podremos barajar de nuevo

pero todo vuelve a adquirir su sentido

si recuerdo tus ojos de muchacho

que eran casi un abrazo casi un dogma

el hecho es que llegaste

Antología poética de Roque Dalton 91

temprano al buen humor

al amor cantado

al amor decantado

al ron fraterno

a las revoluciones

pero sobre todo llegaste temprano

demasiado temprano

a una muerte que no era la tuya

y que a esta altura no sabrá qué hacer

con

tanta

vida.

Mario Benedetti

Poeta y Narrador. Uruguay (1920)

Y SIN EMBARGO, AMOR…

Y sin embargo, amor, a través de las lágrimas,

yo sabía que al fin iba a quedarme

desnudo en la ribera de la risa.

Aquí,

hoy,

digo:

siempre recordaré tu desnudez entre mis manos,

tu olor a disfrutada madera de sándalo

clavada junto al sol de la mañana;

tu risa de muchacha,

o de arroyo,

o de pájaro;

tus manos largas y amantes

como un lirio traidor a sus antiguos colores;

tu voz, tus ojos,

lo de abarcable en ti que entre mis pasos

pensaba sostener con las palabras.

Pero ya no habrá tiempo de llorar.

Ha terminado

la hora de la ceniza para mi corazón.

Hace frío sin ti,

Antología poética de Roque Dalton 92

pero se vive.

HOJAS

Hojas caídas

filos mudos de una delicada agresión

no es el otoño quien os vence.

Vosotras devoráis la tierra hacéis de vuestra carne dorada a los pájaros quemáis la boca de la nieve que luego morirá ahumada y babeante.

Creemos que os pisamos y en realidad sois quienes soportáis nuestra pobre estatura.

Por eso os odiamos tanto como a nuestros héroes: año con año os hacemos quemar.

Pero, ¡qué gran insulto nos significa la primavera!

LOS DIOSES SECRETOS

Somos los dioses secretos.

Borrachos de agua de maíz quemado y ojos polvorientos,

somos sin embargo los dioses secretos.

Nadie puede tocarnos dos veces con la misma mano.

Nadie podría descubrir nuestra huella

en dos renacimientos o en dos muertes próximas.

Nadie podría decir cuál es el humo de copal que ha sido nuestro.

Por eso somos los dioses secretos.

El tiempo tiene pelos de azafrán, cara de anís, ritmo

de semilla colmada. Y sólo para reírnos lo habitamos.

Por eso somos los dioses secretos.

Todopoderosos en la morada de los todopoderosos,

dueños de la travesura mortal

y de un pedazo de la noche.

¿Quién nos midió que no enmudeciera para siempre?

¿Quién pronunció en pregunta por nosotros sin extraviar la luz de la pupila?

Nosotros señalamos el lugar de las tumbas,

Antología poética de Roque Dalton 93

proponemos el crimen, mantenemos el horizonte en su lugar,

desechando sus ímpetus mensuales.

Somos los dioses secretos,

los de la holganza furiosa.

Y sólo los círculos de cal nos detienen.

Y la burla.

35 AÑOS

I

Pero la castidad, vieja hedionda, serpiente seca,

visita que hemos de esquinar y confundiremos con la muerte

es una sentencia que al fin y al cabo

alguien tiene que merecer.

Mañana es viernes.

No tentarás a tu señor.

II

Una de las caras del amor es la muerte,

en el humo de esta época eternamente juvenil.

¿Qué me queda ante ti sino la perplejidad de los reyes,

los gestos del aprendizaje ante la crecida del río,

las huellas de la caída de bruces entre la ceniza?

La propia juventud decrece

y trota la melancolía como una mula.

LA SEGURA MANO DE DIOS

El ex-presidente de la República General don Maximiliano Hernández Martínez, fue cruelmente asesinado el día de ayer, por su propio chofer y mozo de servicio. El hecho ocurrió en la finca de Honduras donde el anciano militar transcurría su pacífico exilio. Se disponía a almorzar, según las informaciones, cuando el asesino lo cosió virtualmente a puñaladas, por motivos que aún se ignoran. Los servicios de seguridad de ambos países buscan al criminal… (De la prensa salvadoreña)

en el fondo pobrecito mi General

Antología poética de Roque Dalton 94

hoy creo que debí pensarlo dos veces

uno sigue siendo cristiano

pero de vez en cuando va de bruto y le pide consejo al alcohol

se vino a dar cuenta cuando ya le había zampado

cinco o seis puñaladas

y a la docena se tiró un pedito de viejo

y se medio ladeó en la silla

él siempre decía que era el incomprendido

y que se moriría como don Napoleón Buenaparte un su maestro

yo le saqué la cara de la sopa

y le metí cinco trabones más

valiente el hombre la mera verdad

las lágrimas que le salieron de los ojos

fue de apretarlos demasiado para parar las ganas de gritar

quien lo mandó escupirme hoy en la mañana

yo lo estimaba porque se le veía lo macho en lo zamarro

siempre puteaba contra los escándalos de las mujeres

creo que todavía le metí otro trabón

cuando fue Gobierno tampoco fue gritador

mientras más quedito hablaba más temblaban los Generales

y el Señor Obispo que también secretea

se escapaba a orinar

no por nada le mandó una vez una foto a mi General Somoza

Presidente de Nicaragua

donde aparecía mi General Martínez

sentado en un canasto de huevos

quería decirle que era valiente y cuidadoso a la vez

digo yo

porque lo que más quiso huevos

fue no quebrar entonces ni un huevo

lo que nunca le entendí fue todo eso de la telepatía

risa me daba cuando decía a hablar en musaraña

aquí está tu telepatía pensé

Dios me perdone

pues vi que aún me pelaba los ojos cuando lo estaba bolseando

quince lempiras mierdas era todo lo que cargaba

y las llaves de la casa y dos pañuelos medio sucios

y unas cartas que le habían llegado de sus nietos de San Salvador

donde le decían adorado agüelito

debe haber tardado su buen rato en morirse

porque las puñaladas fueron medio gallo-gallina

hoy que lo pienso bien me pongo un poco molesto

pero le di tan suave

porque creí que así se debe matar a un viejito

Antología poética de Roque Dalton 95

aunque haya sido un hombre tan grande y tan cuerudo

como antes fue mi General

otros le habrían dado más duro

le habrían dado de puñaladas como

si lo quisieran matar pero

quebrándole antes los huesos con el zopapo del cuchillo

yo no

si no me hubiera escupido

no me agarra la tarabilla de matarlo

ahí anduviera él todavía para arriba y para abajo con la regadera

en el jardín

todo viejito y regañando

como que era la pura cáscara amarga

pero

otros

ay mamita de mi alma

lo que le hubieran hecho para cobrarle

aunque sea un pedacito de lo que debía

otros

de barato

repito

le habrían dado más duro

sólo de muertes él tenía un costal de más de treinta mil

imagínense tamaño volcán

pero claro que en ese clavo le ayudaron bastante

no fue él solito

quien se los fue echando al pico uno por uno

bastantes ayudantes tuvo a quienes Dios

no va a olvidar

lo más que va a pasar es que Dios va a tardar

o se va a hacer de al tiro el olvidado

para que los joda solito el Diablo

y así Nuestro Señor no tener responsabilidad

de tanta grosería de ojo por ojo que

no deja de manchar un poquito las manuelas

como decía aquel

es cierto

también

que hasta muy peores que mi General

requetepeores

han de haber en El Salvador todavía vivos

y con la cola parada

porque los crímenes fueron como para que nos tocaran un par a cada uno

Antología poética de Roque Dalton 96

los ahuevados los apaleados los hambreados

los presos por puro gusto que también fueron un montón

y de los que anduvieron en huida de por vida ¿qué me dicen?

y la aflicción de todo el mundo ¿no va a entrar en la cuenta?

cómo no va a entrar

si a la hora de confesarse

uno debe contar hasta las malas miradas

mi General decía que el dinero nunca le había manchado las manos

que la sangre sí pero el dinero no

yo no sé de esas cosas

para hablar de cincuenta colones para arriba

en mi pueblo hay que ser doctor

cuando lo registré ya dije que sólo tenía quince lempiras

a saber qué se hicieron los bujuyazos

que le emprestaban en los Estados Unidos

de poco le sirvieron sus Médicos Invisibles

y su Tropa de Espíritus

chucús-chucús me sonaba el cuchillo en la mano

como cuando uno puya un saco de sal

con una espina de cutupito

claro que esto de tanto hablar es demás

ahora para qué dijo la lora

si ya me llevó el gavilán

para mí que todo el mundo merece irse al carajo

porque a mí tampoco me fue muy bien que se diga

a la hora de la necesidad

nadie vino a ayudarme

me echaron atrás a toda la Guardia Nacional

y a la policía de Hacienda

y a unos orejas que dicen que son del Estado Mayor

y a todas las patrullas de Oriente

ni que las puñaladas

se las hubiera metido al Salvador del Mundo

Dios me perdone

yo hice por pura cólera de ratero

lo que muchos deberían

haber hecho por necesidad de lavar su honor

o por bien del país hace más de treinta años

yo no digo que me aplaudan

pero tampoco creo haber hecho lo peor

que se ha hecho en este país

el tuerce de ser pobre también jode

no es lo mismo si se lo hubiera tronado

el Comandante de un Cuartel

Antología poética de Roque Dalton 97

hasta me han llegado a decir que yo

no tenía vela en este entierro

pero que ya que me metí en la camisa de once varas

debo saber que el difunto

fue una vez el Señor Presidente de El Salvador

y ése es un baño de oro

que se le queda pegado a uno para siempre

tocarlo

pues

era tocarle los huevos al tigre

no importa la matazón

que él hizo en sus buenos tiempos

al fin y al cabo

eso le puede pasar a cualquier Presidente

contando a mi Coronel que hoy está en la estaca

ya que la cosa a cada rato

se pone color de hormiga

porque parece que los comunistas

no acaban de morirse nunca

pero quizás hasta aquí vamos a dejar la plática

no vaya a terminar yo hablando de política

a la vejez

viruela

como decía aquel

porque yo no me doy cuenta de eso

en realidad lo mejor es callarse

para que mi General acabe

de descansar en paz

si es que lo dejan

allá donde Dios lo habrá rempujado

al fin y al cabo Dios

es el único que reparte los golpes y los premios

a Él me encomiendo

y a la Santísima Virgen de Guadalupe

aquí

bien jodido

interinamente

en la Penitenciaría de Ahuachapán.

Antología poética de Roque Dalton 98

EL ALMA NACIONAL

Patria dispersa: caes

como una pastillita de veneno en mis horas.

¿Quién eres tú, poblada de amos,

como la perra que se rasca junto a los mismos árboles

que mea? ¿Quién soportó tus símbolos,

tus gestos de doncella con olor a caoba,

sabiéndote arrasada por la baba del crápula?

¿A quién no tienes harto con tu diminutez?

¿A quién aún convences de tributo y vigilia?

¿Cómo te llamas, si, despedazada,

eres todo el azar agónico en los charcos?

¿Quién eres,

sino este mico armado y numerado,

pastor de llaves y odio, que me alumbra la cara?

Ya me bastas, mi bella

madre durmiente que haces heder la noche de las cárceles:

ahora me corroen los deberes del acecho

que hacen del hijo bueno un desertor,

del pavito coqueto un pobre desvelado,

del pan de Dios un asaltante hambriento.

Penitenciaría Central, octubre 1960.

PROFECÍA SOBRE PROFETAS

a N. Altamirano y herederos,

a la familia Dutriz, a la familia Pinto.

Puesto que la palabra debería ser

como la mujer en el momento del amor

como lo que verdaderamente entregamos

en el momento de la muerte

(cuando se ilustra una manera de ser que es fuente de vida

el restablecimiento de la pureza

la gran construcción del descubrimiento)

los profetas tendrán que colocarse aquí

para ser juzgados

cada uno

esperando su turno de pasar al espejo

para apelar ante el gran coro de víctimas.

Antología poética de Roque Dalton 99

Ay entonces del grito

que no se emitió para dolerse de los hermanos

sino para corromper sus oídos al tiempo

que se loaba a su enemigo

ay entonces de la frivolidad

con que se apoyó la vigencia del becerro de oro

ay entonces de las mariposerías

con que se puso cortapisas

a la identificación y al ajusticiamiento del hambre

ay del traslado del crimen hacia los hombros de los débiles

ay de las complicidades ay de las delaciones

ay de los servilismos

ay de los soplos al oído del verdugo

ay de las tolerancias

ay de las mentiras matutinas y vespertinas.

Porque toda esa miasma se derramó

sobre la inocencia del pueblo

sobre su blanco candor caído del cielo

del gran desalojado del paraíso

y no habrá rueda de molino suficientemente aplastante

para las cabezas de sus envenenadores

de quienes quemaron con perfume las pupilas de sus centinelas

de quienes rompieron sus tímpanos

de gritos de loras sobrevivientes de la experiencia de Jericó.

Ni de los vivos ni de los muertos

habrá perdón para ese uso de la palabra.

El inocente gigante justiciero

despertará de su ensordecimiento

abrirá sus profundos ojos anegados por los profetas

y los fulminará en sus propios asientos enraizados

a la derecha del Amo desenmascarado

por los siglos de los siglos

para nunca jamás.

LEY DE LA VIDA

El árbol poderoso comienza en la semilla

y aunque el amor sea profundo y alto

es también mínima la semilla del hombre.

Antología poética de Roque Dalton 100

El nacimiento del arroyo el polen

el huevecillo de la blanca paloma

la piedra que ha rodado por el monte nevado

desde su pequeñez llegan al mar

al girasol al vuelo interminable

al planeta de nieve que nada detendrá.

En la lucha social también los grandes ríos

nacen de los pequeños ojos de agua

caminan mucho más y crecen

hasta llegar al mar.

En la lucha social también por la semilla

se llega al fruto

al árbol

al infinito bosque que el viento hará cantar.

R. D.

Descubrió que nacer en El Salvador no era (como se aseguraba) una insalvable limitación

y se fue a Chile

donde suspiró por Francia

hasta que en un café del Quartier Latín encontró

a su Verlaine

quien le dijo

merde

se reconcilió con el idioma, con España, con

América.

Volvió a El Salvador, y verificó que sólo la muerte es

limitación.

Roberto Fernández Retamar

Poeta y Ensayista. Cuba (1930)

EL RESUCITADOR

Roque Dalton, alumno de Miguel Mármol en el muy salvadoreño oficio de resucitar, se salvó dos veces de morir fusilado. Una vez se salvó

Antología poética de Roque Dalton 101

porque cayó el gobierno y otra vez se salvó porque cayó la pared, gracias a un oportuno terremoto que le permitió fugarse. También se salvó de los torturadores, que lo dejaron maltrecho pero vivo, y de los policías que lo corrieron a balazos. Y se salvó de los hinchas de fútbol que lo corrieron a palazos, y se salvó de las furias de una chancha parida y de numerosos maridos sedientos de venganza. Poeta hondo y jodón, prefería tomarse el pelo a tomarse en serio, y así se salvó de la solemnidad, de la grandilocuencia y de otras enfermedades que gravemente aquejan a la poesía política latinoamericana.

No pudo salvarse de sus compañeros. Con pena de muerte castigaron su discrepancia, por ser la discrepancia delito de alta traición.

Dalton no se salvó de la bala que vino de al lado.

Eduardo Galeano

Escritor. Uruguay (1940)

FORMULARIOS… HOJA Nº 2

Para orientación de nuestros compañeros que se encuentren alguna vez en la necesidad de pronunciar un discurso de ingreso en alguna institución cultural salvadoreña de tipo tradicional (en los casos y de acuerdo a las estipulaciones que constan en el juramento prestado según la fórmula de la hoja Nº 1 de la presente serie), la JUNTA DIRECTIVA DEL CÍRCULO LITERARIO UNIVERSITARIO se permite adjuntar un ejemplo de discurso “anarco-criminoso” que tuviera gran éxito al ser pronunciado por su autor, en un fallido intento de ingreso a la Academia Salvadoreña de la Historia, intento para el cual había sido debidamente aleccionado por nuestra organización.

Del nivel de dicho éxito habla fehacientemente el hecho de que nuestro compañero ha cumplido ya su octavo mes de prisión en la Penitenciaría Central, acusado de atentado contra los símbolos patrios, promoción de desorden público, daños a particulares (le dio un patatús al Dr. Julio Fausto Fernández y el Dr. Ramón López Jiménez agarró zumba de churría durante más de un mes), injurias y calumnias. Su ejemplar pieza oratoria dice así:

“Excelentísimo Señor Presidente de la República,

Su Señoría Ilustrísima Monseñor Arzobispo de San Salvador,

Venerables e Ilustradísimos Señores Académicos:

Antología poética de Roque Dalton 102

Todo el mundo sabe que siempre odié a la gran mayoría de los próceres. José Matías Delgado, con cuyo apellido me sobrenombraba uno de mis múltiples dentistas de mi niñez descalcificada, siempre me hace pensar en el catarro y en el mal aliento eclesiástico, ya lo dije en un poema.

Estoy absolutamente seguro de que José Simeón Cañas, el libertador de los esclavos, bebía demasiado y en forma embozada, y que Manuel José Arce era lo poco figura histórica como para inspirar a gentes de la calaña intelectual de Chema Lemus.

¿Os imagináis, compatriotas, que el General Francisco Menéndez, responsable de una muy recordada Reforma Liberal olorosa a naftalina y a patas de cuca, era alguien mucho mejor que nuestro contemporáneo Cabro Loco, el salvavidas más viejito del mundo?

El culto a toda esa pandilla de pendejos es una de las mayores expresiones de nuestra catutería mental.

Yo sé, ilustres señores que me escucháis, que no podemos esperar de un día para otro devenir en unos Felipes Mansos de la perspectiva histórica y que en el cuartito mesonero en que nos encierran las fronteras a puras penas cabe Catuta.

Sin embargo, ni me aconsejo la natación contra corriente, ni quiero pecar de proponérosla en ningún nivel: el águila no solamente no caza moscas sino que deja de hacerlo con la más silenciosa majestad.

Por eso me empecino en admirar a los futbolistas criollos que derrotaron al Santos de Brasil (con todo y la presencia de Pelé en sus filas, les zampamos, como todos vosotros recordaréis, dos goles contra uno, con el agravante de que el gol brasileño fue de penalty); a la Camiona, esa puta notabilísima y loable, santaneca, que nos dotó de un argumento todo poderoso contra cualquier cultura extranjera de ayer y de hoy, saliendo airosa de un coito semipúblico con Truxon, el gorila del Circo Atayde; y, no faltaba más, al Chino Pinto, lanzándose desde tan alto, en un paracaídas sospechoso, sobre un territorio tan pequeño como es el de nuestro país, etc.”

MALA NOTICIA EN UN PEDAZO DE PERIÓDICO

Hoy cuando se me mueren los amigos

sólo mueren sus nombres.

Antología poética de Roque Dalton 103

¿Cómo aspirar, desde el violento pozo,

abarcar más que las tipografías,

resplandor de negruras delicadas

flechas hasta las íntimas memorias?

Sólo quien vive fuera de las cárceles

puede honrar los cadáveres, lavarse

del dolor de sus muertos con abrazos,

rascar con uña y lágrima las lápidas.

Los presos no; solamente silbamos

para que el eco acalle la noticia.

ESCRITO EN UNA SERVILLETA

Alzo mi copa, camaradas,

y ante todo pido que me perdonéis

por atravesar sin permiso y sin compostura

las puertas de la emoción:

nuestro hermano de tan lejano país,

nuestra hija de las entrañas, niña de nuestros ojos,

fundan su noble casa sobre una firme piedra.

Hijos del pueblo, comunistas los dos,

han escuchado

la fulminante voz del corazón.

La alegría es también revolucionaria, camaradas,

como el trabajo y la paz.

Boda de flores rojas,

¡hurra, por ellos!

¡Mucho amor uno al otro!

Siempre fieles y mutuamente apoyados

nos darán hijos hermosos

(sea esto dicho con el perdón)

que lucirán muy bien los primeros de Mayo.

Y es que a partir de ahora

cada uno es un camarada

multiplicado por dos.

Esto es como si dijéramos

el lado práctico del romance.

Comamos y bebamos, camaradas.

Antología poética de Roque Dalton 104

AQUELARRE

Pase usted adelante General

y tomemos un trago de aguachirle

el destino está escrito en las paredes

la esperanza camina en palanquín al sol.

Mi ventaja es que tengo el corazón marsupial

me río a carcajadas de su fabulosa mazmorra.

Le presento a este feto de cadáver

mudo como un pantano austral

hereje

en esta cofradía de patíbulo.

Siéntese en este cráneo de mamut.

Lávese allí nomás

en el charco de sangre.

PROHIBIDO PARA MAYORES

Vulvitas falitos salivitas deditos culitos lengüitas olorcitos ruiditos suspiritos mamacita papacito Y las muñecas se quedan para siempre solas

y las pistolas del Llanero Solitario se pudren. Hasta que se da cuenta una mamá.

Antología poética de Roque Dalton 105

ANASTASIO AQUINO, TU LUCHA…

Puñetazo por la tierra fue tu lucha total:

ala guerrera,

paredón de esperanzas enraizadas en el grito más hondo de la milpas.

Tlaloc, con su voz húmeda,

hizo bullir las venas ancestrales de tu pueblo dormido,

estableció vibrante en rutas la tormenta potente

y coronó con luz informativa la contextura fértil del machete.

Atonal, el antiguo, con su alimento metálico,

cantó maizales de esperanza altiva

fundando el ansia de levantar la frente desde la derrota.

Detrás de ti, combate en combate,

arquitecto del pan, padre del surco,

llevando tu alto pecho por escudo

nació la lucha, estatua de los vientos.

Hubo un grito desnudo, un clamor sudoroso

de mineral vergüenza despertada;

una voz alta y múltiple

de sangre roja y pura que eliminó las lágrimas;

una palabra errante

que definió la condición enorme de los días futuros.

Pero un sapo violento,

un cuervo artero

y un león enano,

después de poseerse mutuamente,

parieron sin esfuerzo, azul y agrio al odio;

una risa feudal enmarañada puso firma al puñal.

Decretó muerte,

saña verbal, insulto obligatorio.

Te introdujo en un saco. Te tiró al mar

cerca de la resaca más espesa.

Vistió a cien tiburones con togas elegantes

de la Academia de la Historia.

Envenenó las aguas,

escupió, pateó, mordió.

Volvió tranquila a su garganta sorda, con tu recuerdo roto.

Había muerto un indio.

Anti-cristiano, anti-cultural…

Ya podían de nuevo, civilizadamente,

construir cadalsos, restallar látigos, condecorar verdugos.

Antología poética de Roque Dalton 106

Había que reírse, no era para menos.

UN HOMBRE NUEVO, UN HOMBRE DEL CHE

Criticar lo que no funciona bien «entre nos» es autocriticarse y poder corregir defectos, que tanto convienen al enemigo. No todo aspirante a comunista cree en esta afirmación. Pero Roque sí y ejerció la autocrítica con inteligencia y valentía. Estoy personalmente interesada en este aspecto del ser revolucionario: la «criticautocrítica» es práctica difícil porque además, para no ser injustos con lo logrado, solemos autocomplacernos enumerando éxitos.

Roque andaba a tientas buscando o perdiendo solideces ideológicas, morales, para hablar de sus personales contradicciones aún no resueltas: su reconocimiento de «no tener todavía conceptos muy claros» en «aspectos de la revolución».

Vaya audacia y salud, decirlo así en una entrevista. A veces sospecho que esa entereza y esa lucidez fueron también la causa de que lo asesinaran, en esas circunstancias. La mediocridad no perdona. Tampoco perdonan los Roques, vivos o muertos, «indóciles» motores de los tiempos históricos.

María Gravina Telechea

Poeta. Uruguay (1939)

MARÍA QUEZALAPA

(Variaciones)

I

Tlaloc en vez de las semillas de su frente

mieles echó en la copa velluda de tu madre

miel de caimito por los dulces talapos desflorados

miel de la flor de infundia que te destinó desde entonces a mi sueño.

Entre el bejuco muriéndose en el suelo podrido de la selva

entre la raíz arterial del bálsamo que desgarraba la piel de las culebras

Antología poética de Roque Dalton 107

entre las hojas naufragadas desde el aire caliente

a la altura del jugo más alto de la tierra

ella se echó a dormir llevándote como otro corazón.

Pero nueve meses después recién parida

te sumergieron en la poza bruja

para que abrieras los ojos bajo el agua.

Por eso tu mirada es honda cuando lloras

por eso se te ama mejor bajo la lluvia

por eso tu saliva parece que se bebe entre la arena.

II

Tu color

de cacao suavizado en la leche de una cabra salvaje.

Tu color

de mariposa oscura amasada con flores de jazmín.

Tu color

de venada intocable mojada por la hierba.

Tu color

de huracán en verano levantando las raíces del cobre.

Tu color en la tierra

asombra a las raíces que te ven caminado.

Tu color en los árboles

es una clara noche regando sus perfumes.

Tu color en el aire

es de un nuevo arcoiris que sale del maíz.

AYER

Junto al dolor del mundo mi pequeño dolor,

junto a mi arresto colegial la verdadera cárcel de los hombres sin voz,

junto a mi sal de lágrimas

la costra secular que sepultó montañas y oropéndolas,

junto a mi mano desarmada el fuego,

junto a mi fuego el huracán y los fríos derrumbes,

junto a mi sed los niños ahogados

danzando interminablemente sin noches ni estaturas,

junto a mi corazón los duros horizontes y las flores,

junto a mi miedo el miedo que vencieron los muertos,

junto a mi soledad la vida que recorro,

Antología poética de Roque Dalton 108

junto a la diseminada desesperación que me ofrecen,

los ojos de los que amo

diciendo que me aman.

LÓGICA REVI

Una crítica a la Unión Soviética

sólo la puede hacer un antisoviético.

Una crítica a China

sólo la puede hacer un antichino.

Una crítica al Partido Comunista Salvadoreño

sólo la puede hacer un agente de la CIA.

Una autocrítica equivale al suicidio.

DE NUEVO ACERCA DE LAS CONTRADICCIONES EN EL SENO DE LA POESÍA

Nuestra poesía es más puta que nuestra democracia

con sus párpados puede corromper a la juventud

trompeta de burdel sonada hacia el horizonte

a lomos de una vaca a punto de desintegrarse

pero ducha en el póker de los siglos.

Cristo con bello chaleco de jazzista

clavado químicamente a su propio milagro

el poeta simulará una espléndida mudez

pensando que tan sólo la ciudad es náufraga.

Rezo a tu tempestad imploro

suplico cara a cara por tu tempestad

gozne justo de goce flete de oro

hacia el desierto que clama por la sal.

Crema de lástima emboscada flagrante

todo esto es sólo una erizante broma

cuando no lloras eres espantoso

como un payaso de caucho descolorido por la corriente.

La poesía es el cubo de la leche de burra

donde cayó la estrella por quienes todos preguntan.

Antología poética de Roque Dalton 109

Otra jugarreta de la locura

y perdería mi puesto de centinela formidable

cayendo como la lengua de un ahorcado

hasta una jaula llena de lobos frágiles.

Una erizante broma nada más

emboscada flagrante

puta poesía para simular.

VOX POPULI

“En 1932 no se torturó a nadie. ¿A qué horas, señor? Ya sólo con fusilar aquellas tanatadas de gente teníamos más trabajo del que podíamos atender con seriedad. Por eso no me extraña que haya sobrevivientes de entre los fusilados. Se conoce el caso de don Miguel Mármol, pero debe haber otros por ahí, que no hablan por el miedo de que se los vuelvan a tronar otra vez en la menor oportunidad.”

“Nadie comía carne de cerdo. En primer lugar porque de seguro esos animales se habían encargado, junto a los zopilotes y los insectos, de devorar los cadáveres de los campesinos que habían caído entre los matorrales y en segundo lugar porque más de alguna persona aseguró que vendedores inescrupulosos habían llegado a vender carne humana en las zonas de occidente especialmente azotadas por el hambre, haciéndola pasar por carne de cerdo.”

“Las Guardias Cívicas tenían carta libre para matar a cualquiera. Las autoridades judiciales y militares, por el contrario, estimulaban a los miembros de tales cuerpos para que hicieran los menos prisioneros posibles y de una vez fueran haciendo justicia directa, a tiro limpio. Los grupos de la Guardia Cívica competían entre sí para ver quién podía matar o localizar más comunistas en un día. Estas Guardias actuaron y mataron gentes aún en lugares donde nunca hubo actividad comunista ni comunistas.”

“Desde varios púlpitos de San Salvador los sacerdotes absolvieron previamente cualquier pecado que por exceso pudieran cometer los miembros de las Guardias Cívicas en el desempeño de sus labores anticomunistas.”

Antología poética de Roque Dalton 110

“¿Que no se torturó? Eso es falso. Se torturaba diaria y constantemente. Toda persona que era capturada era muerta después de horribles palizas, macheteadas, sacaduras de ojos, colgaduras. La Guardia Nacional mató a muchas personas a culatazo limpio, el ejército se distinguió en el uso de la bayoneta. Cuando se capturaba a un campesino que hubiera hecho resistencia se le cogía entre cuatro por brazos y piernas, se le lanzaba al aire y se le enganchaba en la caída con las bayonetas. La única garantía de no ser torturado era ser muerto desde lejos.”

“En todos los hospitales había orden de avisar a la Guardia o a la Policía sobre los heridos que llegaran a pedir curación. Así se capturó y se mató a muchos que habían sobrevivido a los ametrallamientos en las zonas rurales.”

“En Izalco se llevó a los niños de las escuelas primarias a presenciar el ahorcamiento del líder indígena Feliciano Ama.”

“Un destacamento de la Guardia en San Salvador allanó un conocido prostíbulo y venta de aguardiente. Con la amenaza de que si no aceptaban complacerlos, las acusarían de comunistas y las matarían, obligaron a las prostitutas a participar en una orgía que duró una semana, hasta que se agotaron las existencias de licor. Una de las prostitutas fue muerta a golpes por los Guardias Cívicos en medio de la borrachera.”

“Dice don Miguel Mármol que, en Armenia, un general de apellido Pinto mató personalmente a más de setecientos campesinos que habían sido capturados por el ejército. Los soldados obligaron a los presos a abrir sus fosas y luego venía el general y los mataba con su pistola.”

“De acuerdo con la población de entonces, en enero de 1932 hubo en El Salvador más de un muerto y medio por kilómetro cuadrado.”

“Entre los fusilamientos efectuados con lujo de publicidad en Izalco, causó gran dolor el del campesino pobre Francisco Sánchez, conocido en la población y entre los indios como Chico Sánchez, quien se había afiliado al comunismo y que precisamente por el cariño de que gozaba había sido seguido por mucha gente hacia las filas del Partido Comunista, los sindicatos campesinos y el Socorro Rojo Internacional. En publicaciones anticomunistas centroamericanas han circulado una serie de fotografías del fusilamiento de Chico Sánchez. En ellas se ve al dirigente campesino posando entre el Coronel Juan Ortiz y el cura que le ofreció los ‘auxilios cristianos’, o bien arrodillado frente a este mismo

Antología poética de Roque Dalton 111

cura en los momentos de hacer su confesión católica. La foto final de la serie muestra a Sánchez muerto, con la boca y los ojos abiertos, mirando hacia el infinito, mientras el volcán de Izalco comenzaba un violento ciclo eruptivo. Un poeta de la época, izquierdista que con el correr de los años se convirtió en un furibundo derechista, pudo entonces captar en unos versos defectuosos pero muy sentidos, lo que pensaba el pueblo de la figura de Francisco Chico Sánchez:

Francisco Sánchez, Francisco,

indio de mirar lejano,

la dura cara de risco

y el corazón franciscano…

 

“La pistola 45 comenzó a ser muy apreciada en el ejército de El Salvador durante los acontecimientos del ‘32. A partir de entonces se convirtió en el arma personal por excelencia de los oficiales en campaña. Es que fue sin duda notable cómo las balas de fusil, digamos 30.06, e inclusive las ráfagas de ametralladora pesada de este calibre, eran incapaces de contener a los campesinos que cargaban contra la tropa a machete pelado. Los enardecidos comunistas terminaban por morirse, pero alcanzaban a llegar hasta el nido de ametralladoras y en ocasiones hasta herían a los soldados del ejército. El impacto de la bala 45, que, como se sabe, causa un golpe de 500 libras en una superficie de 11 milímetros de diámetro, paralizaba inmediatamente en el mismo lugar a quienes lo recibían. Parece que ello se debe al shock o algo por el estilo. Lo cierto es que ningún oficial portador de la pistola 45 tuvo la menor dificultad durante los hechos de la guerra de aquel año. Igual experiencia habían tenido las fuerzas norteamericanas invasoras de las Filipinas.”

OH LIGARQUÍA

Dedicado al núcleo de la clase interna lacayo-dominante, que incluye una apreciación nada personal sobre lo que le cabe esperar de su amo, a juzgar por los vientos que soplan.

Oh

ligarquía

ma

drastra

con marido asesino

vestida de piqué

Antología poética de Roque Dalton 112

como una buitra

acechaste en las ramas

del enredo de la Historia

ridícula como todo lo malo

hay que acabar contigo gorda

asna con garras

tigra de palo

cruel y más cruel y todavía odiando

te hacés cargo de la delicia del pollo

no de la horrible

retorcida de buche del traspatio

cenás con el abogado

pero solo dormís tranquila por el pobre cuilio

maje

chucha insepulta y emperifollada

Gran Arquitecta de las cárceles

y de la mayoría de enfermos que se quedan afuera del Hospital

vieja matona de alma intestinal

una tacita de oro y de café y una pistola

un crucifijo de conchanácar y un garrote

oligarquía

bacinilla de plata del obispo y jefa del obispo

puñal de oro y veneno del Presidente

y mantenedora del Presidente

caja de gastos chichos de Míster Rockefeller

coyota del señor Embajador

rufiana de la patria

oligarquía hoy más que todo

náufraga que quiere hundir al barco

depósito recargado de mierda del avión

imperial

y amenaza tormenta.

ESTUDIO CON ALGO DE TEDIO

Clov: -Llora.

Hammn: -Luego vive.

(Diálogo de Fin de Partida, de Bécquer)

Tengo quince años y lloro por las noches.

Yo sé que ello no es en manera alguna, peculiar,

y que antes bien hay otras cosas en el mundo

Antología poética de Roque Dalton 113

más apropiadas para decíroslas cantando.

Sin embargo hoy he bebido vino por primera vez

y me he quedado desnudo en mis habitaciones para salvar la tarde

hecha minúsculos pedazos

por el reloj.

Pensar a solas duele. No hay nadie a quien golpear. No hay nadie

a quien dejar piadosamente perdonado.

Está uno y su cara.

Uno y su cara de santón farsante.

Surge la cicatriz que nadie ha visto nunca,

el gesto que escondemos todo el día,

el perfil insepulto que nos hará llorar y hundirnos

el día en que lo sepan todo las buenas gentes

y nos retiren el amor y el saludo hasta los pájaros.

Tengo quince años de cansarme

y lloro por las noches para fingir que vivo.

En ocasiones, cansado de las lágrimas,

hasta sueño que vivo.

Puede ser que vosotros no entendáis lo que son estas cosas.

Os habla, más que yo, mi primer vino

mientras la piel que sufro bebe sombra.

LOS LOCOS

A los locos no nos quedan bien los nombres. Los demás seres llevan sus nombres como vestidos nuevos, los balbucean al fundar amigos, los hacen imprimir en tarjetitas blancas que luego van de mano en mano con la alegría de las cosas simples. ¡Y qué alegría muestran los Alfredos, los Antonios, los pobres Juanes y los taciturnos Sergios, los Alejandros con olor a mar!

Antología poética de Roque Dalton 114

Todos extienden, desde la misma garganta con que cantan

sus nombres envidiables como banderas bélicas, sus nombres que se quedan en la tierra sonando aunque ellos con sus huesos se vayan a la sombra. Pero los locos, ay señor, los locos que de tanto olvidar nos asfixiamos, los pobres locos que hasta la risa confundimos y a quienes la alegría se nos llena de lágrimas, ¿cómo vamos a andar con los nombres a rastras, cuidándolos, puliéndolos como mínimos animales de plata, viendo con estos ojos que ni el sueño somete

que no se pierdan entre el polvo que nos halaga y odia?

Los locos no podemos anhelar que nos nombren pero también lo olvidaremos.

EL GENERAL MARTÍNEZ

Dicen que fue un buen Presidente

porque repartió casas baratas

a los salvadoreños que quedaron…

ATALAYA

Una religión que te dice que sólo hay que mirar hacia arriba

y que en la vida terrenal todo es bajeza y ruindad

que no debe ser mirado con atención

es la mejor garantía para que tropieces a cada paso

y te rompas los dientes y el alma

contra las piedras rotundamente terrenales.

LA VERDADERA CÁRCEL

Oh mi país sus ojos descarriados

sólo flores en homenaje de su muerte adivinan

Antología poética de Roque Dalton 115

año de la profundidad tempestad deshabitada

pero en espera de su gota de fecundación.

Bienvenida entonces enhorabuena la locura

voy a comprarle un caramelo para que me defienda

y así poder volar alguna vez al mundo

luego de este sumergimiento mortal.

Prefiero sabedlo la locura a la solemnidad:

hojeo mi alma mis guadañas mis vértigos

y no es en otros términos la respuesta florida.

Así confío en la potencia del abandono

o del alarido angustiado que permanecerá como prueba

de mi remota inocencia.

Menudo esfuerzo hice para tener fe tan sólo en el deseo

y en el amor de quienes no olvidaron

el amor y la risa.

MECANÓGRAFO

Sales de tu casa por las mañanas

con olor a jabón pensando en las macetas

de claveles en el daño que les hacen los niños

ya estás bien del resfriado el sol

sabe a cognac barato a trago grande de él

¿es la mañana un vaso indescriptible un vaso

en cuyo fondo queda siempre la resaca

de las dichas de ayer de otros ayeres como ayer?

No te importa

tomas el bus frente a la Penitenciaría

ahí quedan -hace frío hace fiebre- los allegados a la violencia:

los asesinos los ladrones los poetas los locos

los revolucionarios los santos del altavoz

los imprecadores por el amor

con los ojos abiertos.

Mas no te importa

bajas cerca de la oficina

y compras un periódico como todos los días:

Antología poética de Roque Dalton 116

han invadido -al fin- a Cuba

desde la altura el fuego mató niños en las playas ciudades y más niños

pasas luego a los cómicos la solución -tarareas-

del crucigrama el horóscopo Géminis y tu buena estrella

-ella ha nacido en Tauro con sus ojos azules-

el partido del domingo ha sido suspendido

por el estado de emergencia nacional -una lástima-

nuevos presos políticos la policía balaceó a un obrero

gran campaña anticomunista se persigue

con gran ardor patriótico a las organizaciones clandestinas.

No te importa

subes las escaleras buenos días doctor

muy buenos días señor jefe de sección

muy buenos días -bajas la cabeza- cómo está Usted

Señor -sonríes- director.

Luego te sientas frente a la máquina

rutilante como un ópalo en la barriga de un gran pez

-beatífica la sonrisa satisfecha la piel

desnuda entre la ropa y los zapatos-

alargas tus dedos blancos de pianista

(yo vi en una película a Chopin el pobre

se murió tísico -sangre en el pañuelo- por excesos de amor)

tus diez dedos pulcrísimos y tac

tac tac tacatac no te importa

nada tacatac

eternamente tac

tacatac

hondo es el pozo tac

tacatac tac

tacatac

LA POZA BRUJA

La Poza Bruja queda cerca de Tenancingo, en un recodo del Río Quezalapa. El que se ahoga en ella pierde toda dureza. Los dientes del cadáver se unen en una sola masa pastosa y la nariz sin soportes parece como que se ha derretido. Los dolientes que rescatan esos cuerpos -perdida la resistencia de los huesos por el fenómeno- los enrollan como un petate y en un petate nuevo los envuelven para enterrarlos. Todo

Antología poética de Roque Dalton 117

ello prueba la especial actividad de la muerte. Pues mientras uno permanece vivo puede nadar deliciosamente en la Poza Bruja sin más perturbaciones que ciertas arrugas en los dedos (especiales, eso sí, por aparecer, contrariamente a las que producen las demás aguas, atravesando horizontalmente las yemas). Mi tío Andrés aseguraba que los peces de la Poza Bruja son ciegos y que mueren al ser arrastrados por la corriente fuera de la gran concavidad. El último ahogado en ella se llamaba Zavaleta y su cuerpo fue enrollado al revés (quedando los pies en la última vuelta) con motivo de que, habiendo sido imposible cerrarle los ojos, se hacía muy desagradable para los espectadores aquella mirada plana.

BALLET

Para B. H.

El último vagón ha matado al cisne…

Su mayor enemigo fue la mancha de barro

y he aquí que hoy sus estertores anegan

de suciedad los trajes de los transeúntes.

Los niños ríen y traen varitas agudas

para rematarlo a estocadas.

SAUDADE

Lo que me ha dado la vida

caballos impermeables

riéndose a cada rato

de mis numerosos resfriados.

También una manera de ser comunista

que el día que se ponga de moda

una de dos:

pero mejor me callo.

También un corazón que ya abusa.

Y una muchacha que indudablemente

Antología poética de Roque Dalton 118

debió pensarlo mejor.

La vida se llevó en cambio todos mis poemas

escritos en un barrilete casi meteorológico

y se llevó mi viejo traje de payaso

mi olor de amigo tonto

mi sonrisa que da ganas de llorar

e inclusive un poquito de hambre.

Así que

mejor apártense de mi camino.

Antología poética de Roque Dalton 119

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